Charlie Kirk, de 31 años, murió asesinado tras recibir un disparo en el cuello mientras participaba en un debate universitario frente a centenares de personas en la Universidad de Utah Valley (Estados Unidos).
Conocido por ser un activista y una de las caras jóvenes más importantes del movimiento MAGA, Kirk estaba casado y era padre de dos hijos. "Si antes pensaban que la misión de mi marido era poderosa, no tienen idea de lo que acaban de desatar en este país y en el mundo", ha señalado Erika Kirk recordando a su marido.
Nunca tendré palabras para describir lo que siento
"No tienen idea del fuego que han encendido dentro de esta mujer. El llanto de esta viuda resonará en todo el mundo como un grito de guerra. Para todos los que nos escuchan esta noche en Estados Unidos: el movimiento que mi marido construyó no morirá", advirtió Erika en su primera aparición pública desde que todo ocurrió.
Entre lágrimas y frente al escritorio de Kirk, Erika recordaba a su marido entre emotivas palabras. "Mi esposo dio su vida por mí, por nuestra nación y por nuestros hijos. Nunca, jamás, tendré palabras para describir lo que siento".
Multitudinarios despidos
La noticia, que ha provocado gran impacto en el país, ha originado incluso que decenas de personas hayan sido despedidas de sus trabajos por hacer comentarios despreciables sobre el asesinato de Kirk.
Uno de los despidos más comentados es el del analista político Matthew Dowd, quien fue desvinculado de la cadena MSNBC después de sugerir que el asesinato de Kirk fue motivado por su discurso polarizador.
También los Carolina Panters, equipo de la NFL, o la aerolínea Delta han anunciado el cese de trabajadores por comentarios en redes sociales sobre la muerte de Kirk.

