El foco mediático continúa sobre Groenlandia después de que Donald Trump pusiese sobre la mesa una posible intervención militar como la que terminó en la captura de Nicolás Maduro en Venezuela con el objetivo de que Estados Unidos se anexionase el territorio.
Ante el revuelo generado, la Administración Trump rebajó el tono y comenzó a hablar de "compra". De hecho, la Casa Blanca ha asegurado en las últimas horas que se está discutiendo "activamente" con Dinamarca esta potencial adquisición. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó este miércoles una reunión con funcionarios daneses sobre el territorio autónomo, y la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reiteró que esta aspiración de Donald Trump "no es una idea nueva" y que se enmarca en la intención del presidente en "disuadir la agresión rusa y china en la región ártica".
"Todas las opciones están sobre la mesa"
Sin embargo, aunque la Administración Trump ha optado por la vía de la negociación, no se descarta una hipotética intervención militar, y así lo confirmó la propia Leavitt en la misma rueda de prensa. Al ser preguntada sobre la posibilidad de que el Ejército estadounidense llevase a cabo una operación similar a la realizada en Venezuela, dijo que Trump "siempre tiene todas las opciones sobre la mesa mientras examina qué es mejor para Estados Unidos", pero "la primera opción siempre ha sido la diplomacia".
"Para el presidente Trump, todas las opciones siempre están sobre la mesa mientras evalúa qué es lo que más conviene a los intereses de Estados Unidos, pero quiero recalcar que la primera opción del presidente siempre ha sido la diplomacia", reiteró.
Groenlandia, en el foco de Trump
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha puesto el foco en las pretensiones internacionales del presidente Donald Trump, que, tras la captura de Nicolás Maduro, apuntó también a Cuba, Colombia, México o Groenlandia como sus siguientes objetivos.
En una conversación con los periodistas hace unos días, Trump señaló al territorio haciendo referencia a realizar en él posibles operaciones militares como las que acabaron con la captura del presidente venezolano: "No quiero hablar de Groenlandia, hablemos dentro de 20 días. Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional. Es muy estratégica [...]. Dinamarca no va a ser capaz de garantizar esa seguridad".
Tras el debate generado, la Unión Europea defendió la soberanía de Groenlandia y consideraron la seguridad del Ártico "una prioridad" para Europa. El llamado Triángulo de Weimar (Francia, Alemania y Polonia) reiteró en una rueda de prensa conjunta su apoyo al territorio, pero con tonos diferentes sobre la actitud que había que adoptar con Washington: "Groenlandia no está en venta y no se compra", aseguró, pero evitó hablar de "represalias" hacia Estados Unidos en caso de llevar a cabo sus pretensiones.

