Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

UN CASO QUE HA CONMOCIONADO AL MUNDO

"Dulces sueños bebé, duerme bien", las últimas palabras a Charlie Gard de sus padres tras una larga lucha por su vida

El Gobierno de EEUU, el británico e incluso el Papa Francisco han mostrado públicamente su enorme pesar por la muerte del pequeño Charlie Gard. Sus padres anunciaron el triste final, que ha llegado después de un largo proceso médico y judicial en el que nunca se han tenido en cuenta sus deseos.

Redacción | Madrid
| 29/07/2017
Charlie Gard

Charlie Gard / Agencias

"Mamá y papá te quieren, Charlie. Siempre lo hemos hecho y seguiremos haciéndolo", son las emotivas palabras de despedida de unos padres orgullosos de su lucha por la vida. Este viernes, la vida de Charlie se apagó. El último deseo de sus padres era despedirse del pequeño en su casa, pero tampoco lo pudieron cumplir.

Las reacciones no tardaron en llegar. El Papa Francisco reza por él y el dolor sus padres mientras desde EEUU les ofrecen plegarias y condolencias, al igual que Theresa May ,quien también muestra su tristeza.

El pequeño bebé británico, cuya historia ha dado la vuelta al mundo, nació sano el 4 de agosto del año pasado. A las 8 semanas fue ingresado en el hospital. Le detectaron una enfermedad genética que le había dejado casi paralizado y con el cerebro dañado.

Aquí empezó la lucha de Connie Yates y Chris Gard. Ya no solo médica sino jurídica. El hospital donde se encontraba el pequeño daba por perdida la vida de Charlie. Pero sus padres nunca se rindieron. Tras dos duras derrotas ante los tribunales, su batalla recibió la atención internacional cuando el Papa Franciso y Donald Trump se ofrecieron a ayudarles.

Muchos medios se hicieron eco y los británicos querían acompañar a Connie y Chris en el duro camino. Finalmente, el tiempo se agotó y los padres desistieron tras contrastar que los daños de su hijo eran irreparables.