Dos cazas rumanos han despegado este sábado ante la presencia en el espacio aéreo del país de un dron ruso durante un ataque a instalaciones en territorio ucraniano cerca de la frontera con Rumanía. Un incidente que el Gobierno del país calificó de agresión.
"La Fuerza Aérea Rumana interceptó hoy, 13 de septiembre, un dron ruso que invadió el espacio aéreo nacional", anunció el ministro de Defensa, Ionut Mosteanu, minutos después de un primer comunicado en el que no se había identificado el origen del aparato.
Despegue de dos cazas rumanos
El ministro señaló que dos cazas F-16 despegaron "urgentemente" y rastrearon la aeronave no tripulada hasta que desapareció del radar en la región de Tulcea, a unos 20 kilómetros de la frontera con Ucrania. Mosteanu añadió que la población de la zona no corrió peligro y advirtió que "Rumanía defiende su espacio aéreo y se mantiene vigilante ante la agresión rusa".
Los aviones detectaron el dron sobre las 18.23 horas (15.23 GMT), unos 15 minutos después de haber despegado. El objetivo era vigilar el espacio aéreo ante la presencia del dron tras los ataques aéreos rusos de este sábado contra infraestructuras ucranianas en el Danubio, cerca de la frontera rumana.
En este sentido, Rumanía ha recordado que la ley le autoriza a derribar las aeronaves que entren en el espacio aéreo del país sin autorización.
Polonia moviliza a su Fuerza Aérea
Previamente a lo ocurrido en la frontera de Rumanía, la Fuerza Aérea polaca y sus aliados de la OTAN habían sido movilizados este sábado para cubrir el espacio aéreo de Polonia tras recibirse informes de una posible amenaza de drones rusos en las regiones fronterizas con Ucrania, lo que obligó, además, al cierre del aeropuerto de la ciudad de Lublin, según han informado desde las Fuerzas Armadas del país.
En un comunicado en X, el Mando Operativo anunció que "debido al riesgo de ataques con aparatos no tripulados en las regiones de Ucrania, fronterizas con la República de Polonia, se iniciaron operaciones de la fuerza aérea en nuestro espacio aéreo".
El objetivo de estas movilizaciones es "garantizar la seguridad" del espacio aéreo, por el que se han "puesto en marcha todos los procedimientos necesarios". Según el organismo, "los sistemas terrestres de defensa aérea y reconocimiento de radar" fueron puestos "en estado de máxima alerta".
Tras la ausencia de amenazas se dieron por finalizadas estas operaciones en el espacio aéreo, por lo que los sistemas terrestres de defensa aérea y reconocimiento de radar que habían sido activados previamente volvieron a su actividad operativa habitual.

