La directora del Louvre, Laurence des Cars, ha reconocido que no se detectó con la rapidez suficiente la llegada del comando de ladrones que robaron ocho joyas de un valor patrimonial "incalculable" porque el dispositivo de cámaras de protección exterior es insuficiente. "No detectamos con la suficiente antelación la llegada de los ladrones", ha admitido durante una comparecencia en el Senado francés.
"A pesar de nuestros esfuerzos, a pesar de nuestro trabajo diario y decidido, nos hicieron fracasar. Nos arrebataron ocho objetos de inmenso valor para el patrimonio histórico de nuestro país, conservados en el corazón histórico del Louvre", ha señalado.
Puntos débiles
La directora ha reconocido los "puntos débiles" del museo, afirmando que "las debilidades en la protección del perímetro" han sido "identificadas". Según Des Cars, el museo cuenta "con una infraestructura obsoleta que no permite instalar equipos modernos de última generación de videovigilancia (...) Simplemente la infraestructura no puede soportarlo".
En consecuencia, Des Cars ha propuesto una serie de medidas que se van a implantar para mejorar la seguridad del museo más grande del mundo. Estas, según ha detallado, "se implementarán en estrecha colaboración con el Ministerio de Cultura, la prefectura de policía y el Ayuntamiento de París".
Medidas para mejorar la seguridad del museo
Según ha anunciado, las medidas se agrupan en dos paquetes. Por un lado, se pondrá en marcha "el aseguramiento de los bordes exteriores del Louvre" a través de "medidas de distanciamiento que impidan que los vehículos estacionen en las inmediaciones" de los edificios.
Las demás medidas "se implementarán a largo plazo, dentro del proyecto global Nuevo Renacimiento del Louvre". Este paquete de medidas incluye "la instalación de un plan maestro de equipos de seguridad", así como la duplicación "del número de cámaras" de seguridad.
Des Cars, tras lo sucedido, llegó incluso a presentar su dimisión. Sin embargo, esta fue rechazada por la ministra de Cultura, Rachida Dati.

