La masacre en Irán sigue marcando la actualidad política internacional en las últimas horas, especialmente después de las palabras de este lunes de Donald Trump en las que animaba a los iraníes a seguir con las protestas y hacerse con el control de las instituciones.
"Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos sin sentido de los manifestantes", escribió el presidente de Estados Unidos en Truth Social, donde también aseguró que "la ayuda está en camino".
El régimen iraní no tardó en contestar y mostrar su fuerza asegurando a través de su ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, que responderán con "más decisión" ante cualquier tipo de agresión y que el país está más preparado ahora que durante la ofensiva que llevaron a cabo Israel y Estados Unidos hace unos meses.
Nasirzadeh dijo que Irán tiene "sorpresas efectivas" para defender su territorio "hasta la última gota de sangre", y que cuenta con el apoyo de Rusia, que también ha advertido a Estados Unidos de "funestas consecuencias" para la seguridad internacional si Washington utiliza la crisis interna del país como excusa para llevar a cabo una intervención militar.
Mientras las protestas siguen y se prolongan ya durante varios días, varios países de la Unión Europea, entre ellos España, han convocado en las últimas horas a sus embajadores iraníes para trasladarles su más enérgica condena. En este contexto, Pedro Sánchez exigió el cese inmediato de la violencia y de las detenciones arbitrarias.
La cifra de muertos se acerca a los 2.000
Las protestas, que comenzaron hace ya 17 días, se han cobrado ya la vida de casi 2.000 personas. Organizaciones de derechos humanos como HRA han confirmado la muerte de1.850 personas, entre ellos nueve menores de edad, además de 16.700 detenciones.
La ONG investiga, además, otras 770 muertes relacionadas con la represión de las fuerzas estatales, y asegura que ese número será "probablemente" mucho mayor "dados los continuos bloqueos de internet y las comunicaciones" que se están produciendo en el país.
Y es que desde el pasado 8 de enero, el régimen iraní ha cortado las comunicaciones y el acceso a internet. Las organizaciones de derechos humanos denuncian que este apagón de internet es ya el más largo en la historia del país y que lo que pretende es ocultar "graves violaciones de derechos humanos".
Tensión en los mercados
La oleada de protestas en Irán también se ha hecho notar en los mercados internacionales, donde observamos varios días de subida en el precio del petróleo ante el riesgo de posibles interrupciones en el suministro iraní.
En este contexto, Donald Trump también anunció en las últimas horas aranceles del 25% a los países que comercien con Irán, un impuesto que está generando una importante preocupación entre los exportadores y está añadiendo aún más incertidumbre al comercio internacional en la región.
Al igual que Estados Unidos, el Reino Unido y otros aliados europeos también han anunciado duras sanciones contra Irán, lo que aumenta el riesgo de exclusión de los mercados financierosy limita las inversiones extranjeras en algunos sectores clave para la economía iraní.

