El avión en el que viajaba la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha sido blanco de una supuesta interferencia rusa que ha desactivado los servicios de navegación GPS cuando se disponía a aterrizar en un aeropuerto búlgaro.
Según ha adelantado el 'Financial Times' y ha podido confirmar Europa Press, las autoridades búlgaras han informado a Bruselas de que sospechan que esta flagrante interferencia fue perpetrada por Rusia.
"Podemos confirmar que se produjo una interferencia en el GPS, pero el avión aterrizó sin incidentes", ha señalado la portavoz comunitaria Arianna Podesta, quien ha recalcado que "este incidente subraya la urgencia del actual viaje de la presidenta" a los Estados miembro que lindan con Rusia y Bielorrusia.
"Somos muy conscientes de que las amenazas y la intimidación son un componente habitual de las acciones hostiles de Rusia. Esto reforzará aún más nuestro compromiso inquebrantable de aumentar nuestras capacidades de defensa y nuestro apoyo a Ucrania", ha remachado.
"Putin es un depredador"
Este supuesta interferencia rusa se produce un día después de que la presidenta de la Comisión Europea volviera a declarar ayer al presidente ruso Vladimir Putin como una amenaza que solo responde en los mismos términos. "En los últimos 25 años, ha iniciado cuatro guerras: Chechenia, Georgia, Crimea y la invasión a gran escala de Ucrania".
"No ha cambiado ni va a cambiar. Es un depredador", ha añadido sobre el presidente ruso.
Von der leyen hizo estas declaraciones durante su visita a la frontera polaca con Bielorrusia acompañada por el primer ministro de Polonia Donald Tusk, donde trasladó la idea de una "Ucrania bien armada" y protegida por dos líneas de defensa adicionales, las proporcionada por la coalición internacional y el proceso de adhesión a la Unión Europea.

