La operación policial contra el Comando Vermelho, una de las mayores bandas de narcotraficantes de Brasil, lanzada este 28 de octubre en Río de Janeiro, la más letal de la historia de la ciudad brasileña, ha dejado ya al menos 132 muertos, según ha informado este miércoles la Defensoría Pública, aunque el Gobierno regional solo ha confirmado 119 hasta ahora.
La Defensoría Pública, institución encargada de ofrecer asistencia legal gratuita, elevó la cifra de fallecidos, que eran 64 hasta este martes, después de que habitantes de los barrios afectados se lanzaran a buscar a sus familiares desaparecidos y empezaran a juntar decenas de cuerpos en una plaza.
Búsqueda de cuerpos
Funcionarios del organismo acompañan desde la madrugada de este miércoles las búsquedas en la favela de la Penha, uno de los focos de la operación, y están presentes en los institutos forenses responsables por la identificación de los cadáveres, según un comunicado.
El Gobierno regional, por su parte, ha presentado este miércoles un balance de fallecidos de cuatro agentes y 115 supuestos miembros del Comando Vermelho, una de las dos facciones criminales más poderosas de Brasil.
El secretario de la Policía Civil de Río, Felipe Curi, afirmó durante una rueda de prensa que solo fueron abatidos los sospechosos que "optaron por el enfrentamiento" con los policías y que los que se entregaron fueron llevados a la comisaría. "Fue una acción legítima del estado para cumplir órdenes de prisión", defendió, ante las críticas recibidas por la alta mortalidad.
Guerra de cifras
Curi detalló que ayer se recuperaron 58 cadáveres y hoy otros 61 cuerpos, pero los periodistas en el lugar contabilizaron un número superior. Además, durante la operación, fueron arrestados 113 sospechosos y se requisaron 119 armas y 14 artefactos explosivos en los complejos de las favelas la Penha y el Alemão.
Los miembros de la banda respondieron el pasado 28 de octubre a la operación con bloqueos en varias vías de la zona norte de Río, lo que llevó a interrupciones en el tránsito de un centenar de líneas de autobuses y al cierre de decenas de escuelas y centros de salud.
Este miércoles, la ciudad amaneció sin nuevos bloqueos después de la jornada de caos, aunque la mayoría de comercios y escuelas de los barrios afectados se mantienen cerrados.
Argentina vigila sus fronteras
En Argentina ya se ha activado una alerta máxima en las fronteras del país con Brasil, según ha anunciado la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich.
"Voy a disponer una alerta máxima en las fronteras para que no pueda haber ningún tipo de cruce o de pase de aquellos que evidentemente se deben estar moviendo de lugar, de la centralidad del conflicto en Río", ha señalado la ministra en declaraciones a la prensa en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo.
La activación de esta alerta supone, en palabras de Bullrich, "mirar con cuatro ojos a todos los brasileños que vienen, si tienen antecedentes o no". Al mismo tiempo, ha recalcado que no van "mandar más fuerzas", sino que van a "armar un sistema de alertas".

