El Consejo de Ministros de Alemania ha aprobado este miércoles un proyecto de ley que busca reforzar su ejército introduciendo la posibilidad de realizar un servicio militar voluntario. Lo que ha motivado esta propuesta es la preocupación de que escale todavía más el conflicto con la Rusia de Putin. A su vez, este texto no le cierra la puerta a, en el futuro, instaurar un servicio militar obligatorio.
Esta formación durará seis meses y el Ministerio de Defensa alemán espera que el número de militares aumente en más de 80 mil para 2030, lo que significaría pasar de los 180.000 soldados que hay en las filas germanas a 260.000 y de esta manera alcanzar los nuevos objetivos impuestos por la OTAN. En esta línea, el canciller Friedrich Merz insistió en que "Alemania tiene que tener el ejército convencional más grande de Europa", aludiendo al "tamaño y capacidad económica" del país.
Según Boris Pistorius, el ministro de defensa alemán, "la situación internacional de seguridad, sobre todo la postura agresiva de Rusia" es lo que ha motivado al consejo a seguir esta ruta de acción. Es más, si las cifras de nuevos reclutamientos no cumplen los objetivos establecidos, el gobierno podría optar por restablecer el servicio militar obligatorio, aunque está sujeto a la aprobación parlamentaria.
Una nueva imagen para las fuerzas armadas alemanas
El último programa de servicio militar obligatorio que estuvo activo en Alemania finalizo en 2011, desde entonces el país ha estado sufriendo pérdidas en el número de nuevos reclutas. Los últimos años han estado intentando cambiar la imagen de la Bundeswehr, las fuerzas armadas del país, para convertirlo en un empleador atractivo a través de ferias, charlas y campamentos grupales.
En la tarea de convertir la carrera militar algo realmente atractivo en Alemania, esta ley propone aumentar la remuneración de los reclutas a unos 2.300 euros netos al mes, además de que será el ejército el que se encargue de los gastos médicos de sus integrantes.

