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ESTADOS UNIDOS

Alabama ejecuta a un reo por asesinar a un policía durante una fuga

El estado de Alabama (EEUU) ejecutó a Torrey McNabb, un reo que fue condenado a muerte por asesinar en 1997 a un policía durante una persecución.

EFE | Madrid
| 20/10/2017
Pena de muerte

Pena de muerte / Gettyimages

McNabb, de raza negra de 40 años, fue declarado muerto a las 21.38 hora local (02.38 del viernes GMT) tras recibir una inyección letal en la prisión Holman de Atmore, según notificó el Departamento de Correcciones de Alabama. Sus últimas palabras fueron: "Mamá, hermanas -presentes en la ejecución-, miradme a los ojos. No tengo miedo. Al estado de Alabama, te odio hijo de puta. Te odio, te odio".

McNabb, además, levantó el dedo corazón de sus dos manos al inicio de la ejecución. Además de la madre de McNabb y sus dos hermanas, por el lado de la víctima, el agente Anderson Gordon, presenciaron la ejecución la viuda, tres hermanos y dos hijos. El día del crimen -septiembre de 1997-, el ejecutado huía de un cazarecompensas después de no presentarse a una audiencia de imputación por los delitos de robo y posesión de sustancias prohibidas.

McNabb sufrió un accidente, y según los testigos abrió fuego contra el cazarrecompensas, que huyó y llamó a la Policía. El primer agente en llegar al lugar fue Gordon, al que McNabb mató antes incluso de que pudiera salir del vehículo. Luego se dio a la fuga, pero fue detenido poco después y en fue 1999 condenado a muerte.

La ejecución se produjo con un retraso de casi tres horas porque, como es habitual, los abogados del reo presentaron recursos de última hora que el Tribunal Supremo rechazó en última instancia. McNabb había solicitado al estado que el capellán de la cárcel no acudiese a la ejecución, como suele hacer, ya que no quería presencia religiosa ni que hubiese plegarias antes o durante su muerte, según explicó el Departamento de Correcciones de Alabama.

El preso tampoco quiso utilizar su derecho a escoger una última comida. McNabb se convirtió en el vigésimo primer preso ejecutado este año en Estados Unidos y en el 1.463 desde que el Tribunal Supremo reinstauró la pena capital hace cuatro décadas. El estado de Alabama ha ejecutado a 61 de esos presos, tres este año. Las 21 ejecuciones de 2017 ya superan en número a las 20 del año pasado, una cifra que marcó el mínimo del último cuarto de siglo en EEUU.