La reciente filtración de mensajes entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, por parte del diario El Mundo ha desatado una situación crítica dentro del Gobierno. No tanto por el contenido de los guasaps publicados hasta ahora, sino por la gravedad que supone una filtración de este calibre.
En los mensajes se pueden leer comentarios de todo tipo, desde asuntos más serios, como la participación de Sánchez en el rescate de Air Europa, hasta insultos a otras figuras políticas, como "maltratador" o "pájara".
Qué dicen los mensajes
Según ha reconocido esta mañana el presidente del Gobierno, la filtración de mensajes "es un delito". Desde que vieron la luz hay quienes han sacado sus propias conclusiones: que si Sánchez es un narcisista, que si es un psicópata, que si tiene problemas de ego... Sin embargo, la psicología no parece coincidir con estas afirmaciones.
Así lo analiza para Onda Cero el psicólogo Javier Urra: "No he visto ningún rasgo psicopático ni nada que me haya llamado extremadamente la atención", asegura. Para el psicólogo, las conversaciones entre Sánchez y Ábalos reflejan "dos personas hablando que se tienen confianza". Aunque eso sí, reconoce que le ha llamado la atención que Sánchez haya descrito a Pablo Iglesias, quien fue líder de Podemos, como "maltratador".
Gran capacidad de cálculo político
"Tiene una alta capacidad de cálculo político", apunta otro experto en la materia sobre lo que desvelan los mensajes. "Está emocionalmente contenido y parece tener dificultades para gestionar la crítica y la autonomía ajena". Aun así, no se trata de conversaciones que muestren unos comportamientos psicóticos, psicopáticos o fuera de lo común.

