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Un viaje a China diseñado minuciosamente por Moncloa: Sánchez marca distancia con Trump y Bruselas

España busca reforzar sus lazos con China en un viaje en el que los Reyes van a la cabeza de la delegación junto al ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

Por qué viajan los Reyes a China: un viaje clave para Moncloa que inquieta en Bruselas

J.C. | Ignacio Jarillo

Madrid |

El Gobierno apuesta por China y eso, inevitablemente, tiene una contrapartida. Es un movimiento arriesgado con Estados Unidos y que desde Europa no es bien visto. Von der Leyen dejó claro que los acercamientos con China se tendrían que hacer como bloque y no de manera individual.

Es una visita que ha preparado Moncloa a conciencia. Los Reyes actúan como mascarón de proa de una apuesta geopolítica que interesa directamente al presidente del Gobierno.

El componente económico es innegable: España mantiene un déficit comercial de unos 40.000 millones de euros con China, y uno de los principales objetivos de la delegación es equilibrar esa balanza, como ha subrayado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

El Gobierno busca ampliar las oportunidades de exportación en sectores como el porcino, la automoción y la industria farmacéutica, al tiempo que refuerza la presencia de empresas españolas en el mercado asiático.

Además, la decisión de enviar a los Reyes responde a la intención de dar al viaje un rango institucional superior, en línea con la política de prestigio que China concede a las visitas de jefes de Estado.

Sánchez desafía a Bruselas y marca su propio rumbo

Más allá del componente económico, el viaje tiene un claro trasfondo político. Pedro Sánchez busca reafirmar su independencia frente a Bruselas y proyectar una imagen de liderazgo autónomo dentro de la Unión Europea, frente a la postura de Ursula von der Leyen, partidaria de mantener una posición unificada frente a China.

La maniobra también le permite diferenciarse de la Casa Blanca. El presidente busca equilibrar su política exterior entre los ejes europeo, latinoamericano y asiático, y convertir a China en un aliado estratégico de primer orden.

El acercamiento a Pekín no solo tiene proyección internacional. También tiene lectura interna, al servir como guiño a los socios de coalición y a los partidos de izquierda. En paralelo, Sánchez refuerza su sintonía con gobiernos afines en América Latina, como los de Gustavo Petro en Colombia o Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, e incluso con el venezolano.

La "Hermandad Pro China"

El viaje, sin embargo, también tiene una vertiente menos visible. Detrás de esta ofensiva diplomática se encuentra la Hermandad Pro China, una red de fundaciones, asociaciones y think tanks con vínculos históricos con gobiernos socialistas desde la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero.

Durante las últimas dos décadas, esta red habría trabajado en el fortalecimiento de los lazos políticos, culturales y económicos entre Madrid y Pekín, facilitando contactos empresariales y académicos. En este grupo figuran instituciones como el Centro Internacional de Estudios para el Diálogo de Civilizaciones o la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con España, entre otras.

Client Challenge

Desde la oposición y el Partido Popular Europeo, la visita no se considera oportuna, especialmente en un momento de creciente tensión entre Bruselas y Pekín por cuestiones comerciales y de seguridad tecnológica.