ESPAÑA

El tajante mensaje de Gabriel Rufián, tras las nuevas medidas de vivienda de Pedro Sánchez: "La izquierda se va al carajo"

En un mensaje muy elaborado en su cuenta de X, el portavoz de ERC se dirige directamente al votante trabajador sin vivienda para advertir de que, si la izquierda no corta la especulación inmobiliaria, "se va al carajo para lustros".

👉Las medidas urgentes anunciadas por Sánchez en vivienda: bonificaciones a caseros y límites a alquileres de habitaciones y temporada

ondacero.es

Madrid |

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, durante su intervención en el Congreso/ EFE/FERNANDO VILLAR
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, durante su intervención en el Congreso | EFE/FERNANDO VILLAR

El nuevo paquete anunciado por Sánchez busca contener la escalada de los alquileres combinando incentivos fiscales a los caseros con más regulación sobre las fórmulas usadas para esquivar topes y controles. Entre las medidas estrella figura una bonificación del 100% en el IRPF para los propietarios que no incrementen la renta en la renovación de los contratos, junto con límites a los contratos de temporada y obstáculos a la conversión masiva de viviendas en alquileres por habitaciones.

El Ejecutivo defiende que se trata de actuar sobre la oferta sin retraerla, premiando al propietario "responsable" y cerrando huecos normativos que encarecen el acceso a una vivienda digna para familias y jóvenes. Sin embargo, este enfoque ha abierto una brecha en el bloque progresista, donde socios y aliados acusan al Gobierno de estar más pendiente de tranquilizar a los propietarios que de garantizar de forma efectiva el derecho a la vivienda.

El texto íntegro del mensaje de Rufián

En este contexto, el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián articula su crítica en X a partir de una pregunta directa dirigida al electorado más vulnerable: "¿Qué puede llegar a pensar un trabajador sin casa de que alguien pague un total de 0 impuestos por tener casas?".

El diputado plantea así el contraste entre quien no puede acceder a una vivienda y quien acumula inmuebles sin que, a su juicio, la fiscalidad responda a esa desigualdad.

A partir de ahí, Rufián desarrolla una advertencia política muy clara: "Pues que este gobierno le ha fallado y que a la próxima en lugar de votar esperanza votará odio". Su tesis es que medidas percibidas como favorables a los propietarios, especialmente si se traducen en "0 impuestos" efectivos sobre quienes tienen varias viviendas, alimentan el caldo de cultivo perfecto para el crecimiento de formaciones reaccionarias o abiertamente contrarias a la agenda progresista.

El mensaje se remata con una línea roja estratégica: "O se legisla para que con la vivienda no se especule o la izquierda se va al carajo para lustros". Rufián no sólo cuestiona una medida concreta, sino que sitúa la vivienda como el factor que puede condenar a la izquierda a una travesía prolongada por la oposición si no rompe, mediante leyes más duras, la lógica de la vivienda como activo especulativo.

El cierre, "Una familia, una casa", sintetiza su propuesta de modelo: limitar la acumulación de vivienda en manos de particulares o fondos y reforzar la idea de la vivienda como derecho y no como negocio.

El choque político y la lectura de fondo

El dardo de Rufián no es únicamente económico, sino también narrativo: alerta de que el relato de un gobierno que premia fiscalmente a los propietarios mientras muchos trabajadores siguen fuera del mercado de la vivienda puede erosionar la credibilidad del bloque progresista. Su advertencia sobre que "a la próxima en lugar de votar esperanza votará odio" apunta a un trasvase potencial del descontento hacia fuerzas que explotan el malestar con mensajes simplistas y punitivos.

Client Challenge

Frente al esquema de bonificaciones y ajustes del Gobierno, el dirigente de ERC insiste en una agenda de intervención más dura: cortar la especulación, gravar con contundencia la acumulación de viviendas y aproximarse a la consigna que él mismo resume en "Una familia, una casa". Para el republicano, el debate sobre la vivienda se ha convertido en el verdadero barómetro de coherencia de la izquierda con su propio discurso social, hasta el punto de condicionar su supervivencia política durante "lustros".