Pese a la diferencia de colores e ideologías políticas, el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español guardan enormes semejanzas, tanto es así que sus líderes utilizan argumentarios semejantes para tratar de vender una imagen de pulcritud y de lucha contra la corrupción que asola a sus formaciones y que pone en jaque sus mandatos.
En 2013, cuando la trama Gürtel y el caso Bárcenas cercaban el mandato del presidente gallego, Rajoy decidió salir a dar explicaciones y aseguró que el PP había "tomado una decisión", para aclarar lo sucedido. Mientras que, en el caso de Sánchez, aseveró ayer en Ferraz que "el partido socialista ha tomado las decisiones", para esclarecer la situación de su formación. Entre otras medidas, el líder del Ejecutivo anunció una comisión de investigación en el Congreso, la comparecencia ante el pleno y nombramientos temporales para sustituir a Cerdán hasta el Comité Federal.
El estado de las cuentas del partido y su transparencia
Otra de las medidas que tomará el PSOE, tal y como anunció su líder, es la de realizar "una nueva auditoría externa" como garante de la limpieza de su organización.
En 2013, Rajoy ya aseguró que esas mismas auditorías "han dicho claramente que las cuentas del partido se han ajustado a la legalidad". Mientras que Sánchez señaló que "lo que dice claramente es que el estado de las cuentas del PSOE son claras, reales y fidedignas".
Asimismo, ambos sacaron pecho del trabajo de sus partidos en materia de limpieza y lucha contra la corrupción. "El partido socialista es el partido con los niveles de transparencia más elevados", afirmó Sánchez, mientras que Rajoy expresó que "el Partido Popular siempre ha reaccionado con transparencia".
Responsabilidades y medias verdades
Tanto PP como PSOE, han asegurado que han asumido la responsabilidad de lo ocurrido y que han actuado mejor que sus rivales políticos. "Asumir la responsabilidad no puede ser asumir la idea absurda de que en materia de corrupción todos somos iguales", apostilló el presidente del Gobierno. Antes, su predecesor, llegó a destacar que "nunca voy a aceptar que se generalicen conductas simplemente porque es la mayor de las injusticias".
De nuevo, ambas formaciones han coincidido en que las noticias que se publican y los hechos que les imputan son "algunas verdades y muchas mentiras", por la parte socialista, y por la popular: "No es cierto, salvo alguna cosa".
La condición humana de los políticos
Con todo, y pese a que pudiese parecer que ambos discursos están escritos por la misma persona, aún hay más. Sánchez trató de exculparse señalando que "podemos cometer errores, sufrir traiciones". Palabras que son casi idéntica a las de su predecesor: "Podemos cometer errores y los cometemos".
Y, de nuevo, la rivalidad antagónica entre estas dos formaciones políticas vuelve a encontrar puntos de encuentro en la cuestión de la perfección humana. "Evidentemente, no somos perfectos, nadie lo es", matizó el líder socialista. Por su parte, Rajoy reseñó que "los políticos, aunque algunos no se lo crean, también somos seres humanos".
El humor como vía de escape
Igualmente, y como si se tratase de alumno y maestro, los dos utilizaron el humor para tratar de hacer menos amargo el mal trago que estaban pasando. "Es que a estas horas no he comido y entonces... discúlpenme", espetó Sánchez a los periodistas en la rueda de prensa. Aunque Rajoy tampoco se quedó corto: "No he dormido nada, no me pregunten demasiado si hacen el favor".
Por último, los dos han recurrido a la sorna para zanjar sus declaraciones ante los medios cuando notaron que estos comenzaban a ser incómodos. Sánchez dejó el lunes una frase para la hemeroteca: "Bueno, son las cinco, no he comido señoras y señores". Sin embargo, Rajoy también trató de escapar a la francesa: "Si me lo permiten, me voy a ir porque estoy un poquillo cansado, gracias".

