Ha sido el revuelo de la semana en los pasillos del Congreso. Carreras, gritos, flashes y tropiezos para alcanzar al diputado más requerido del día. Santos Cerdán ha llegado en medio de un avispero de micrófonos para decir lo que dijo su partido anoche, en un comunicado nocturno que refleja la gravedad de lo que está pasando: "Son todo filtraciones del informe y no conozco nada más" -afirma rotundo Cerdán- que añade "yo estoy muy tranquilo y no he cometido ninguna ilegalidad".
Pero como cada palabra de Cerdán se escucha ahora casi con audífono, podemos colegir que algo se está moviendo en el partido y en su persona. Para empezar ahora dice que "no recuerda" haber tenido conversación alguna con Koldo sobre presuntas licitaciones irregulares de obra civil en Navarra, como apuntarían las grabaciones que le habría hecho el propio Koldo y que están en poder de la UCO. Y para terminar, que Cerdán -ante la presión de los medios y de la Cámara Baja que en la sesión de hoy gritaba "dimisión, dimisión..." anuncia en breve una rueda de prensa "esta tarde o mañana, en cuanto se conozca el todavía incierto informe de la UCO.

