Los altercados en Torre Pacheco (Murcia) de los últimos días han vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre los problemas que puede generar la inmigración.
Los disturbios se han sucedido en la localidad murciana después de que tres jóvenes de origen magrebí, que ya han sido detenidos, agredieran brutalmente a un anciano, un hecho que han aprovechado grupos ultra para alentar a hacer una "cacería" contra la población inmigrante.
Las redes sociales se han llenado de bulos, desinformación y mensajes racistas que han provocado la llegada al pueblo de gente de localidades cercanas que, según muchos de los vecinos de Torre Pacheco, son los que están provocando esta serie de disturbios.
En total, son 14 los detenidos a los que se les atribuyen delitos como agresiones, daños, altercados y participación en grupos organizados. Además, la Guardia Civil ha identificado a más de 120 personas y ha incautado diversos objetos peligrosos, y se han visto escenas de acoso a periodistas.
Todo esto ha llevado al pronunciamiento de líderes políticos de distintos partidos y a poner encima de la mesa el debate sobre la inmigración en España, pero ¿qué defienden cada una de las principales formaciones políticas en materia de inmigración?
PSOE: Defensa de la inmigración legal, integración y derechos
Desde el PSOE se ha impulsado en los últimos años una estrategia que incluye medidas como la regularización de cientos de miles de inmigrantes facilitando permisos por motivos laborales, familiares o humanitarios. La propuesta del Gobierno en este esta cuestión fue la de otorgar permisos de residencia y trabajo por un año, sin necesidad de contrato previo, a los inmigrantes ilegales que lleven al menos un año en España y no tengan antecedentes ni informes de riesgo.
Además, desde el Ejecutivo socialista se ha promovido una migración que califican como "segura, regular y ordenada", llegando a acuerdos con países como Mauritania, desde el presidente del Gobierno ha defendido este miércoles que "el progreso y la buena situación económica de España debe mucho a la aportación de la migración que ha venido a desarrollar a España su proyecto de vida".
Y es que el PSOE ve en la inmigración una oportunidad para rejuvenecer la población y cubrir necesidades laborales en sectores claves para la economía española como la agricultura o la hostelería.
PP: Control y regulación estricta
El Partido Popular, por su parte, también defiende una inmigración regulada y ordenada, aunque prioriza la legalidad como principio fundamental para que esta pueda llevarse a cabo. Desde la formación de Feijóo se ha defendido una inmigración que esté ligada al mercado laboral, con flujos controlados y la puesta en marcha de mecanismos como la inmigración circular.
Los populares demandan que los inmigrantes respeten y se integren en las costumbres españolas y, aunque rechazan las actitudes violentas y xenófobas, su discurso es muy crítico con la inmigración irregular y exigen al Gobierno que aumente el control en las fronteras aumentando la inspección, el uso de tecnología y la coordinación con Europa para controlar flujos migratorios.
En relación a los incidentes en Torre Pacheco, Feijóo ha defendido este miércoles "aplicar" y "mejorar" las leyes relacionadas con la inmigración. "Un inmigrante irregular que delinque en España tiene que ser deportado de forma inmediata. Un señor que está de forma irregular, además si delinque, comprenderán que no cabe más que la deportación y la expulsión (...) Tenemos muy claro que aquí se viene a trabajar y a insertarse la población española. Si no se insertan en la población española y no vienen a trabajar, no les podemos admitir", explicó.
Vox: Postura restrictiva y antiinmigración
La postura de Vox choca frontalmente con las de PSOE y PP en esta materia. La formación ultraderechista acostumbra a asociar inmigración y delincuencia, ha pedido en numerosas ocasiones que se endurezcan las leyes, y promueve la expulsión inmediata de los inmigrantes irregulares y de los legales que reincidan en delitos.
Dentro de sus propuestas se incluyen la deportación de entre siete y ocho millones de personas, incluyendo incluso a inmigrantes de segunda generación aunque ya cuenten con la nacionalidad española; la eliminación del arraigo como vía de regularización; la revisión de las nacionalidades otorgadas llegando incluso a plantear la posibilidad de retirarlas; un control de fronteras más rígidos con la idea de levantar muros en Ceuta y Melilla; o el endurecimiento de penas para mafias, ONGs, empresas o particulares que faciliten la inmigración irregular.
El líder de la formación, Santiago Abascal, respondió este miércoles a las palabras de Feijóo en un mensaje en redes sociales en el que afirmaba que: "Los ilegales se van, todos. Los legales que cometen delitos graves o hacen del delito leve su forma de vida, también se van, a cumplir las penas en sus países y sin poder regresar nunca".
Sumar: Pro integración, derechos y diversidad
En materia de inmigración, Sumar apuesta por la integración real y pone el foco en la regularización de como llave para la inclusión social y laboral de los inmigrantes en España. Es por ello que presionaron en el Congreso de los Diputados para aprobar la regularización de 500.000 personas en 2024.
También proponen una reforma de la Ley de Extranjería que garantice seguridad jurídica, la simplificación de trámites, la regularización permanente y la agilización de autorizaciones de residencia y empleo; y el impulso de una ley integral contra el racismo.
Desde la formación fomentan, además, la participación política de personas migrantes en procesos electorales y han planteado la introducción de cuotas de migrantes y refugiados en instituciones públicas, empresas u organizaciones para promover su inclusión.

