Las medidas anunciadas de manera "urgente" en materia de vivienda por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han provocado la reacción en bloque en contra de sus socios en la coalición y de sus aliados parlamentarios.
Concretamente, Sánchez ha anunciado un real decreto-ley en materia de vivienda con una bonificación fiscal del 100% en el IRPF para los propietarios que no suban el precio del alquiler, una medida que Sumar ha asegurado que no apoyará en el Congreso, al igual que Podemos y EH Bildu.
El presidente del Gobierno quiso presentar estas medidas en el acto de la demolición de los primeros edificios del acuartelamiento de Campamento (Madrid) en el apareció fuertemente respaldado por tres ministros, la de Vivienda, Isabel Rodríguez, el de Presidencia, Félix Bolaños, y el de Transformación Digital, Óscar López.
Además de la bonificación a los caseros, el decreto incluirá una limitación de los contratos de alquiler de temporada y de habitaciones para poner fin al uso fraudulento, pero no tiene visos de salir adelante en el Parlamento porque Sumar ya ha anunciado que no lo respaldará y otros grupos de la izquierda ya expresado su rechazo.
El enfado de los socios
"Regalar dinero público a los rentistas es un grave error", esta ha sido la encendida reacción de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social y líder de Sumar, Yolanda Díaz, a la propuesta de bonificación fiscal a los propietarios. Díaz ha avanzado que esta iniciativa no contará con el apoyo de Sumar en el Parlamento.
No es la única ministra del Gobierno de Pedro Sánchez que se ha revuelto contra estas medidas sobre vivienda. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha asegurado que estas las bonificaciones fiscales a los caseros es una medida "ineficaz" e "injusta" y ha vuelto a defender la prórroga inmediata y obligatoria de los 600.000 contratos de arrendamiento que terminan este año.
Bustinduy ha insistido en que la medida anunciada por Sánchez "no va a funcionar" y ha hecho hincapié en que la congelación de las rentas "no puede ser una cosa opcional que dependa de la buena voluntad de un casero o de otro", sino que tiene que ser "un derecho de los inquilinos".
Precisamente el departamento de Bustinduy ha publicado un informe cuyos datos revelan la brecha existente entre caseros e inquilinos. Según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2024 del Instituto Nacional de Estadística, los caseros tienen una renta un 82% superior a los inquilinos al disponer los arrendadores de una renta mediana de 52.449 euros frente a los 28.810 euros con los que cuentan los arrendatarios.
Podemos, en contra de los "regalos a los rentistas"
Otros grupos parlamentarios a la izquierda del PSOE también han rechazado la medida, entre ellos EH Bildu y Podemos, así como los sindicatos de inquilinos.
La eurodiputada Irene Montero ha avanzado que Podemos votará en contra de hacer "regalos" a los "rentistas" y ha dicho que las calles "tienen que arder de movilizaciones" hasta resolver la grave crisis de vivienda que sufre España.
Para el diputado de EH Bildu Oskar Matute, "lo que debe hacer el Gobierno es prorrogar automáticamente los contratos de alquiler que vencen este 2026, no regalar dinero público a los caseros para que ganen aún más".
"Es una tomadura de pelo que pretendan librar de pagar impuestos a quienes ya cobran alquileres desorbitados", ha señalado en la red social X.
Una de las reacciones más duras ha sido la del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quién lamentaba en una publicación en X que el Gobierno haya fallado a los trabajadores "sin casa", augura que en las próximas elecciones votarán "odio", en referencia al auge de Vox en las encuestas y advierte a Sánchez de que o se legisla para que no se especule con la vivienda o "la izquierda se va al carajo para lustros".
Tras las críticas de sus socios Pedro Sánchez les ha quitado importancia y se ha mostrado convencido de que tanto Sumar como otros aliados parlamentarios acabarán apoyando la medida.


