El Pleno del Senado ha vivido este martes un nuevo episodio de tensión. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha acusado al presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán (PP), de censurarle tras retirarle la palabra durante su intervención en una sesión de control marcada por los reproches cruzados entre los miembros del Ejecutivo y la bancada popular.
La polémica se desató durante una de las preguntas dirigidas al ministro por parte del senador del PP José Antonio Sanz Vitorio. Puente, en tono irónico, comparó al parlamentario con un personaje de la película Aterriza como puedas que siempre “elige el peor día” para dejar sus vicios, y continuó su intervención repasando datos positivos sobre el incremento de usuarios en Renfe y la alta velocidad.
El ministro también aprovechó su turno para criticar al Partido Popular, denunciar el “caos” en el transporte madrileño y referirse a la situación humanitaria en Gaza. Fue en ese momento cuando el presidente del Senado le interrumpió por primera vez, pidiéndole que “se ciñera a la cuestión” de la pregunta formulada.
Pese al aviso, Puente continuó su discurso, lo que llevó a Rollán a retirarle finalmente la palabra. “Señor ministro, le ruego, en la medida de lo posible, se ciña también a la cuestión”, le advirtió antes de cortarle el micrófono.
La reacción del ministro: “Demócratas de hojalata”
Tras el episodio, Óscar Puente trasladó su enfado a las redes sociales. “Esta intervención ha producido que el presidente del Senado me cortase la palabra cuando estaba ejerciéndola. Ya es lo único que les queda. No les basta con la mayoría absoluta en el Senado, que además nos privan de expresarnos. Una vergüenza de estos demócratas de hojalata”, escribió en su cuenta de X (antes Twitter).
En otro mensaje, el titular de Transportes aseguró que “lo más grave no es lo antidemócratas que son”, sino que “con más jugadores y el árbitro comprado son incapaces de ganar un solo debate”.
Un pleno tenso con varios enfrentamientos
El enfrentamiento entre Puente y Rollán no fue el único momento de tensión del día. Durante la misma sesión, el presidente del Senado tuvo que llamar al orden en repetidas ocasiones a la ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, y al titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La bronca comenzó con una pregunta del senador popular Alejo Miranda, quien acusó al PSOE de “convertir su sede en el cajero automático” de Koldo García y mencionó “negocios de prostitución en pisos de Muface”. Alegría respondió con dureza, tildando a Miranda de “senador ‘fake’ por Cuenca” y acusando al PP de “plagiar a Vox” en materia de inmigración. Rollán la interrumpió varias veces para exigirle que se centrara en la pregunta.
El desencuentro provocó la protesta del grupo socialista. El senador Alfonso Gil advirtió una “deriva preocupante” en la forma de moderar del presidente del Senado y le pidió “igualdad de trato” para todos los intervinientes. Desde el PP, sin embargo, Javier Arenas felicitó a Rollán por lo que consideró un “ejercicio brillante de equidad”.

