Las filtraciones de mensajes privados entre Pedro Sánchez y José Luis Ábalos han sacado a la luz el tono coloquial y, en ocasiones, despectivo con el que el presidente se refería a algunos de sus ministros. En el caso de Margarita Robles, Sánchez la calificó de "pájara" y sugirió que "se acuesta con el uniforme", en alusión a su perfil institucional y su tendencia a desmarcarse del discurso más político del Gobierno. La propia Robles ha respondido públicamente, quitando hierro al asunto y evitando alimentar la controversia.
La ministra rebaja la polémica sobre las palabras de Sánchez
"Yo no opino de conversaciones privadas, y menos de conversaciones privadas que ocurrieron hace mucho tiempo", comentó la política leonesa ante los medios congregados en la Feria Internacional de Defensa celebrada en Madrid.
Ante la pregunta de qué si se considera una "pajara" como señaló Sánchez, Robles manifestó que ella no sabe si realmente se usó esa expresión. Además comentó que venía del Consejo de Ministros y que ese tema no fue tratado en la reunión con el presidente del Gobierno.
"Por qué me voy a sentir dolida. Cada uno en las conversaciones privadas a saber lo que dice", dijo.
Además en la conversación se emplea el término "Malasaña" para referirse a la ministra, en alusión a la figura de Manuela Malasaña, una mujer asesinada durante el levantamiento de la población capitolina contra Napoleón en 1808; lo que supone un dardo hacia la ministra por una entrevista en la Sexta. En ella Robles justificaba por qué la presidenta Ayuso hablaba bien de ella y por qué entendía que no era bueno seguir con la táctica de seguir confrontados con la dirigente madrileña, visión que chocaba de frente con la de Pedro Sánchez.
Impacto en la imagen del Gobierno
La publicación de estos mensajes ha reavivado el debate sobre la cohesión del Ejecutivo y la forma en que se gestionan las discrepancias. Para la oposición, este episodio es una muestra más de las divisiones internas y del desgaste de la figura presidencial, mientras que desde el entorno de Robles se insiste en la importancia de centrarse en la gestión y no en los comentarios privados. La ministra, conocida por su perfil independiente y su experiencia judicial, ha optado por minimizar el alcance del calificativo y evitar cualquier victimismo.
