La guerra curricular que inició el ministro de Transportes, Óscar Puente, se ha cobrado tres víctimas de tres partidos distintos. La primera fue Noelia Núñez (PP), le siguió José María Ángel (PSOE) y la última ha sido Ignacio Higuero (Vox). Todos mintieron en su currículum. No obstante, pese a que, a su debido tiempo, todas las formaciones clamaron por las dimisiones de sus oponentes, cuando les ha llegado el momento han actuado de la misma forma.
Noelia Núñez
La pasada semana Puente, a través de su cuenta de X, soltaba la bomba y señalaba públicamente a Noelia Núñez, entonces diputada y vicesecretaria de Movilización y Reto Digital del PP, por las evidentes diferencias que existían en los currículums que atesoraba en las distintas instituciones donde prestaba servicios.
En el Congreso de los Diputados aparecía como poseedora del Doble Grado en Derecho y Ciencias Jurídicas de la Administración Pública; en el consistorio fuenlabreño sostenía que tenía el Doble Grado de Ciencias Jurídicas y Derecho de la Administración Pública, así como que se encontraba estudiando Filología Inglesa en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED); y, por último, en el centro educativo, donde dio una conferencia aunque aparecía como profesora en Ciencias Políticas, se recoge que contaba con el Grado en Filología Inglesa, una Licenciatura de Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y que estaba estudiando la doble titulación anteriormente mencionada.
No hacía falta más, ya estaba el circo montado, el PP salió en defensa de Núñez y apeló a su gran hacer durante sus años en el partido. Por su parte, el PSOE reclamó su dimisión a toda costa, conscientes de que este escándalo les insuflaba algo de aire en un momento en el que la corrupción les acorralaba.
Finalmente, Núñez acabó dimitiendo, publicando una carta personal en X en la que reconocía que había renunciado de forma voluntaria y haciendo una gira por distintos platós de televisión. De hecho, ha firmado como tertuliana de 'En Boca de Todos', y ha anunciado que acabará sus estudios, aunque se desconoce si volverá a la política activa.
José María Ángel
El excomisionado del Gobierno para la Dana, José María Ángel, llevaba 40 años ejerciendo como funcionario con un título falso. Sin embargo, había pasado por debajo del radar, puesto que los esfuerzos del PP estaban centrados en la delegada del Gobierno en Valencia, Pilar Bernabé.
No obstante, una denuncia anónima hizo que se iniciase una investigación por parte de la Agencia Valenciana Antifraude que llegó hasta la Fiscalía Anticorrupción. Fue entonces cuando los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia. Ángel llevaba atesorando desde 1983 que era Diplomado en Archivística y Biblioteconomía por la Universidad de Valencia, pero esta institución no había acogido este tipo de titulaciones hasta 1990, por tanto, la falsedad era manifiesta.
Pese a las palabras de la líder del PSPV y ministra de Universidades, Diana Morant, en las que afirmaba que "no me arrepiento de nombrarlo y no voy a renunciar a él" y que "en el PSPV no pedimos títulos, sino hoja de servicios", el PP ya había activado el modo revancha y no se iba a marchar sin una baja, a la espera de lo que pueda pasar con Bernabé. De nuevo, los suyos arropan a los que falsean, pero claman cuando es el del otro.
Ángel presentó su dimisión, la cual explicó también en una carta en la que aseguraba que se jubilaba, aunque aquejó las "reiteradas actitudes de inquina hacia su persona, con el único objetivo de intentar socavar, dañar y manchar una trayectoria de servicio diligente y transparente". Incluso llegó a defender su inocencia y recordó que había dedicado los últimos 40 años de su vida al servicio público, por tanto, la suya no era "una vocación que no se improvisa, que no se hereda, y que no se compra, sino que se construye día a día".
Ignacio Higuero
Pudiera parecer que esta guerra era otro conflicto entre los dos partidos mayoritarios, sin embargo, también se ha cobrado un víctima de Vox. El consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de la Junta de Extremadura, Ignacio Higuero, el último de los consejeros del partido de Santiago Abascal que permanecía en su puesto pese a la orden que dio el presidente, ha tenido que dimitir tras ser acusado de falsedad documental.
De nuevo, ha recibido halagos de los suyos, que en este caso, después de la ruptura de Vox, es el PP. Concretamente, el consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social del Gobierno de Extremadura, Abel Bautista, ha señalado que Higuero "ha cometido un error", aunque ha llamado a reconocer el "magnífico trabajo" realizado mientras estaba en el puesto.
Por tanto, pese a ser tres partidos con ideologías contrarias entre sí, todos obran de forma similar. Cuando es uno de los suyos el damnificado, aunque haya falsificado un título universitario, lo arropan y protegen hasta la última consecuencia y tratan de restarle importancia. Pero cuando se trata de un adversario cargan sin piedad.

