Este martes se conoció el contenido del audio de la llamada del maquinista del tren Iryo notificando al centro de control que había descarrilado y que estaba invadiendo la vía contraria. En el audio, que publicó en exclusiva eldiario.es, el maquinista solicitaba "tráfico de medidas urgentes" para proteger la línea.
"El audio no me queda claro que sea antes o después del paso del segundo tren", dice Ketty Garat en Por fin en relación con la respuesta del centro de control de Atocha, que le dijo al maquinista de Iryo que ningún tren se aproximaba en ese momento.
Tras el conocimiento de este audio se han disparado las hipótesis sobre lo que pudo haber sucedido. Unos defienden que el maquinista de Iryo no se dio cuenta del impacto con el Alvia, otros que las pruebas aportadas no son suficientes. "Nos han dicho que ha sido así, pero habrá que poner en cuarentena las versiones oficiales", dice Garat manteniendo el comodín de la duda. "No sé si nos están mintiendo", reconoce.
En cuanto a la forma en la que se están conociendo los hechos, la periodista afirma que le parece "escandaloso el mecanismo de filtración permanente a medios afines" en lugar de una explicación detallada, progresiva y cumplida por parte del Ministerio de Transportes.
Es en este punto de su intervención cuando se dirige expresamente al ministro de Transportes, Óscar Puente: "Lo primero que tiene que hacer el ministro, porque es el primero que tiene acceso a lo que aporta la caja negra del tren, es que en lugar de filtrarlo, lo que tiene que hacer es comparecer y explicarlo. Porque todo apunta a una filtración a un periodista, ese contenido no cae del cielo", insiste.
Así las cosas, la periodista recuerda que se debe "explicar la totalidad de la grabación" y asegura que "hay que darle contexto" para averiguar qué pasó antes, qué pasó después, cuánto duró y cómo reaccionó el puesto de Atocha.
Garat vuelve a insistir en conocer el contexto de lo ocurrido porque se podría estar "apuntando a unas primeras responsabilidades", ya que al maquinista se le dice que "no hay ningún tren que se esté acercando", algo que considera sorprendente.
Respecto a las medidas tomadas tras el accidente ferroviario, Garat lamenta que "el Gobierno ha dado un giro de 180 grados en su política", rebajando la velocidad máxima y provocando un malestar tremendo en el sindicato de maquinistas, que ya ha convocado una huelga general. "No tiene ni pies ni cabeza", concluye.
