Alberto Núñez Feijóo propuso este martes a Juanfran Pérez Llorca como candidato a sustituir a Carlos Mazón al frente de la Generalitat Valenciana. Ahora tendrá que conseguir el apoyo de Vox para reunir los votos suficientes para su investidura después de la dimisión de Mazón la pasada semana.
Desde la formación de Abascal han insistido en los últimos días en que lo que más importa es "la estabilidad" y han puesto "las políticas concretas" por encima de los nombres que se han barajado en las quinielas de los últimos días, en las que Pérez Llorca siempre fue el mejor posicionado por encima de María José Catalá o Vicente Mompó.
Este martes, el síndic de Vox en Les Corts, José María Llanos, aseguró que negociará con Pérez Llorca "medidas muy concretas" que serán similares a las que ya abordaron con Mazón tanto en el acuerdo de investidura como en los dos últimos presupuestos autonómicos.
Estas medidas incluyen una "importante" reducción fiscal, medidas de apoyo a la vivienda y el "freno a la inmigración irregular y masiva", según ha avanzado un Llanos que también ha puesto el foco en la defensa del sector primario "frente a las políticas verdes y el fanatismo climático" y de "una verdadera calidad educativa en plena libertad para los jóvenes y las familias".
Llanos tampoco ha querido confirmar si el acuerdo será inminente, aunque ha señalado que "los plazos reglamentarios no son muy largos y habrá que actuar con la necesaria urgencia".
La carrera política de Pérez Llorca
Juanfran Pérez Llorca ha desarrollado una destacada carrera en la política local como alcalde de Finestrat (Alicante), su ciudad natal, desde 2015, aunque no ha sido hasta esta última legislatura cuando su nombre ha tomado dimensión autonómica después de que Mazón le designara en 2023 como sustituto de María José Catalá como número dos del PPCV.
Durante los últimos dos años, tras la victoria del PP en las elecciones de 2023, Pérez Llorca ha ejercido desde Les Corts como negociador de los 'populares' con Vox, primero con el acuerdo de gobierno por el que Mazón llegó a la Presidencia de la Generalitat y después para sacar adelante los presupuestos de 2024 y 2025, los segundos con meses de retraso tras la dana y con los de Santiago Abascal fuera del Consell tras su salida de los gobiernos autonómicos.
En 2024 se convirtió en portavoz del PP en Les Corts, logrando así una condición de diputado que ha hecho posible su elección al frente del Consell.
Críticas desde la izquierda
Por su parte, la designación de Pérez Llorca como posible nuevo president de la Generalitat no ha sido bien recibida por la izquierda valenciana, que le ha calificado como un Mazón 2.0, porque es su número dos y una persona de su "máxima confianza".
Así se ha expresado la secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, que ha afirmado que Mazón lo ha dejado "todo atado y bien atado" y ha señalado a Pérez Llorca como "el colaborador necesario y su cómplice (de Mazón) para seguir escondiendo la información indecente de la negligente" gestión de la emergencia.
Morant ha pedido elecciones señalando que la "única solución posible es que se vayan todos". "Ni Pérez Llorca, ni Vicente Mompó que estaba sentado en el Cecopi, ni María José Catalá que tiene 17 muertos y a los quince días estaba haciendo el encendido de luces", ha sentenciado.
En los mismos términos se ha expresado el síndic de Compromís, Joan Baldoví, que ha calificado a Pérez Llorca como "un calco" de Mazón que ha "pilotado" los dos pactos con Vox en los que el PPCV asumió "toda la carga ideológica de la extrema derecha". "Será capaz de arrodillarse en lo que Vox le exija", ha augurado Baldoví.

