50 años de la muerte de franco

Ignacio Urquizu desmiente que los jóvenes vean "bien" a Franco: "El 72% piensa que fue malo o muy malo"

Pilar Lara

Madrid |

El sociólogo Ignacio Urquizo ha explicado en 'Más de uno' que los más críticos con el franquismo son los jóvenes y el 72% de entre 18 y 24 años piensa que el franquismo fue malo o muy malo.

"Los jóvenes no son franquistas"

"No es cierto eso que se está diciendo ahora de que los jóvenes son franquistas, porque son muy críticos y prefieren mucho más la democracia actual al régimen anterior", ha asegurado Urquizo.

Uno de los datos que lo corrobora es que el 73% de los jóvenes de entre 25 y 34 años cree que es mucho mejor la democracia.

Lo que dicen los jóvenes de los regímenes autoritarios

Por otro lado, Urquizo ha asegurado que una cosa distinta es que en abril de 2025 se preguntó a los españoles si pensaban que era bueno en algún momento un gobierno autoritario frente a uno democrático (sin entrar en franquismo o no) y el 17% los jóvenes menores de 35 años pensaba que en algún momento sería bueno un régimen autoritario.

"Hay un cambio sustancial en la sociedad española y es que los jóvenes son mucho más pragmáticos que sus mayores, que tienen una unión emocional con la democracia, pero los jóvenes no tienen ese vínculo emocional con la democracia y ese pragmatismo les lleva a pensar que el autoritarismo puede ser mejor en alguna circunstancia pero no porque les guste el franquismo.

50 años de la muerte de Franco

Hace ahora 50 años, la muerte de Franco fue un acontecimiento clave en la historia reciente de España, que desembocó en la actual democracia guiada por la Constitución de 1978.

Tras sufrir un infarto el día 14 de octubre de 1975 y recibir la extremaunción el 25, fue mantenido vivo mientras se intentaba encontrar una solución para la sucesión de poderes, hasta su fallecimiento el 20 de noviembre.

Juan Carlos los asumió de forma interina el día 30 de octubre y juró como rey ante las Cortes Franquistas el 22 de noviembre.

El dictador murió en la cama. Una parte de la sociedad española, -de forma destacada la del exilio- recibió la noticia con alegría y esperanza de cambio. Otra guardó luto, como acreditan las colas en Madrid para pasar por la capilla ardiente.

Muchos españoles lo que deseaban, por encima de todo, era superar la Guerra Civil y la dictadura, y que España se sumará en paz al resto de democracias europeas.