CONFERENCIA EPISCOPAL

La Iglesia cuestiona la veracidad y fiabilidad de la encuesta del Defensor del Pueblo sobre los abusos sexuales

Los obispos piden perdón por los abusos cometidos en el seno de la Iglesia pero lamentan "la difamación" del informe del Defensor del Pueblo.

ondacero.es | E.P.

Madrid | 20.11.2023 18:12

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Juan José Omella
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Juan José Omella | Fernando Sánchez / Europa Press

Los obispos cuestionan la fiabilidad del informe presentado por el Defensor del Pueblo sobre los abusos a menores en la Iglesia. El presidente y el secretario general de la Conferencia Episcopal, el cardenal Juan José Omella, ha vuelto a pedir "perdón a todas las personas", especialmente a las víctimas y sus familias, que han sufrido abusos sexuales, al mismo tiempo que ha criticado la "difamación" por la "errónea extrapolación de datos" de la encuesta incluida en el informe.

Durante su discurso inaugural en la CXXIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que se celebra del 20 al 24 de noviembre en la sede de la CEE, Omella ha afirmado que el informe, elaborado por el Defensor del Pueblo, sobre casos de abusos a menores en el seno de la Iglesia, les "ha llenado de tristeza".

"De ninguna manera, pretendemos buscar excusas o justificaciones para eludir cualquier responsabilidad que pueda correspondernos como Institución. Con franqueza y sin rodeos, manifestamos que entendemos y valoramos completamente el daño causado. Como en otras ocasiones, queremos expresar sin ambages la vergüenza y la pesadumbre que causa en nosotros esta realidad que traiciona el mensaje del Evangelio", ha manifestado, para nuevamente pedir "perdón a todas las personas que han sufrido debido a estas execrables acciones".

En este sentido, ha añadido que "no hay palabras suficientes" para expresar cuánto lamentan "su dolor, así como la traición cometida por parte de algunos miembros" de sus comunidades. No obstante, ha destacado que, "permanentemente, y desde hace ya tiempo", están "endureciendo y revisando todos" sus protocolos de seguridad y formación, así como "colaborando estrechamente con las autoridades civiles para garantizar que los responsables de esta clase de actos sean llevados ante la justicia". "Instamos a cualquier persona que haya sufrido abusos a que se acerque a los organismos correspondientes en cada diócesis", ha subrayado.

"Nos mostramos plenamente dispuestos a escuchar, apoyar, reparar y ofrecer la ayuda que necesiten para sanar las heridas. Observamos con mucha esperanza el camino que está haciendo la Iglesia para evitar que puedan producirse nuevos abusos sexuales en el futuro. Y, en el caso de que alguno se pudiera producir, sepamos reaccionar con rapidez y eficacia", ha dicho.

Exigen una revisión "imparcial" de los datos del informe

Al mismo tiempo, ha manifestado "el dolor y el malestar" que han sufrido ante la "difamación publica causada por una intencionada y errónea extrapolación" de los datos de la encuesta llevada a cabo por GAD3 y publicada en el Informe del Defensor del Pueblo. "¿Qué finalidad hay detrás de este disparate? Es especialmente preocupante para nosotros que esto haya generado una imagen perjudicial de nuestra misión en general. Es injusto que se les atribuya el mal causado por una minoría. Dicha situación es inaceptable y exige una revisión exhaustiva e imparcial de los datos, para corregir cualquier sesgo que pueda haber sido extrapolado de manera maliciosa", ha apuntado, añadiendo que "resulta imposible confiar en la veracidad y fiabilidad de tales resultados".

Omella ha destacado que, para la elaboración del citado informe del Defensor, "la Iglesia ha colaborado aportando toda la información de la que disponía". Según ha indicado el presidente de la CEE, el "drama" de los abusos "afecta a uno de cada cinco niños en Europa" y "la mayoría de los abusadores son familiares o personas cercanas a la víctima", lo que provoca que "apenas se produzcan denuncias ante el miedo a que un pariente pueda acabar en la cárcel".

"Nuestra lucha contra toda clase de abusos debe continuar sin cesar, pero al mismo tiempo afirmamos que permanecen intactas nuestra estima y confianza a los sacerdotes y religiosos de nuestra Iglesia", ha asegurado. Por su parte, el nuncio del Papa en España, Bernardito Auza, ha agradecido el informe sobre los abusos del Defensor del Pueblo y se ha comprometido a "examinar con más profundidad" sus recomendaciones.

"Agradecemos al Defensor del Pueblo y a su equipo de expertos por su trabajo, y expresamos nuestro compromiso de que las recomendaciones serán examinadas con más profundidad, en colaboración con todas las instituciones y todas las personas de buena voluntad", ha subrayado Auza en su discurso durante la inauguración de la Asamblea Plenaria de los obispos.

Según ha recordado, la CEE y los religiosos "han valorado el Informe del Defensor del Pueblo, de manera especial su acertada decisión de situar a las víctimas en el centro del Informe y en el corazón de sus recomendaciones", constatando también que, en buena medida, son convergentes con otras propuestas trabajadas en el seno a la Iglesia ya desde hace tiempo y en el presente".

En esta línea, Auza ha pedido "no bajar jamás la guardia en la lucha contra el enorme mal y crimen que suponen los abusos sexuales y todos los tipos de abusos en todos los ambientes, en particular en el ambiente de la Iglesia" y ha reiterado la "petición más sincera de perdón a las víctimas", al tiempo que ha recordado que la Iglesia en España conmemora este lunes la Jornada de oración y penitencia por las víctimas de abusos sexuales.

"Muchas veces el Santo Padre expresa su vergüenza y gran dolor, no sólo por cada caso de abuso --porque cada caso es ya una gran tragedia-- sino también por unas deficiencias en la Iglesia para gestionar y tratar casos de abusos en el pasado con la debida urgencia y aplicación escrupulosa de las normas en la materia", ha remarcado.