El muro que separa a Gibraltar de La Línea de la Concepción, uno de los últimos símbolos fronterizos en Europa, ya tiene fecha para desaparecer. Según informa El País, esto se producirá las primeras semanas de 2026. Bruselas, Madrid y Londres trabajan contra reloj para cerrar en octubre el texto jurídico del acuerdo que regule la relación entre la Roca y la Unión Europea, con la previsión de que esté ratificado alrededor de la Navidad.
Gibraltar había quedado como el gran agujero del Brexit, junto con la cuestión irlandesa. Desde 2020, el Peñón vivía en un limbo, fuera de Schengen y con un encaje incierto en la UE. La negociación fue larga, marcada por choques políticos en Reino Unido y España por el fuerte simbolismo de este enclave de apenas siete kilómetros cuadrados.
La situación empezó a encauzarse el 11 de junio, cuando Bruselas, Londres, Madrid y el Gobierno gibraltareño alcanzaron un acuerdo político sobre las bases de la futura relación. Faltaba convertirlo en tratado. Ahora, ese paso definitivo está a punto: "Todos estamos trabajando para lograr el calendario más rápido posible para el acuerdo sobre el texto del tratado, su ratificación y su aplicación", declaró el ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, en palabras recogidas por El País.
¿Qué cambia en el pacto?
El futuro tratado elimina los controles fronterizos sobre personas y mercancías y establece un doble control de pasajeros en puerto y aeropuerto, en manos de las policías española y gibraltareña. El modelo se inspira en los controles franceses en la estación londinense de St. Pancras.
El acuerdo también fija un marco fiscal común. Gibraltar, que sigue en la lista gris de paraísos fiscales de la UE, deberá aplicar un sistema de imposición indirecta similar al IVA, incluso en sectores sensibles como el tabaco. Bruselas cree que esta armonización puede impulsar la prosperidad del Campo de Gibraltar, muy dependiente de la economía del Peñón.
Obstáculos y resistencias
La tramitación aún no está cerrada. El texto debe traducirse a los 23 idiomas oficiales de la UE y recibir luz verde del Parlamento Europeo, donde algunos grupos podrían plantear objeciones. Desde la Comisión reconocen que los plazos de octubre podrían ser "algo optimistas".
Este debate sobre la soberanía de Gibraltar ha alimentado mucha polémica. El exministro José Manuel García-Margallo aseguró que "España ha renunciado para siempre a la soberanía sobre Gibraltar, es una rendición total, una renuncia para siempre". En Bruselas lo desmienten de forma tajante: "No estaba, no podía estar sobre la mesa la soberanía y este es el mejor acuerdo posible", replican fuentes comunitarias.

