El PP trata de cerrar la polémica sobre el aborto asegurando que las leyes se cumplen y negando conflictos con la presidente madrileña, Isabel Díaz Ayuso, pero el Gobierno insiste en atacar al líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, y dice que usará todos los recursos para que Madrid cree el registro de objetores.
Los populares quieren dejar atrás las declaraciones de Ayuso del jueves en la Asamblea madrileña, en las que reiteró su oposición a hacer una "lista negra" de médicos objetores y pidió a la izquierda que se vayan "a otro lado a abortar".
Tras las numerosas críticas a las palabras de Ayuso, Feijóo publicó una carta en la que defendió el derecho de las mujeres a abortar "conforme a las leyes" y pidió acabar con los "bulos sobre falsas prohibiciones del aborto".
"Hasta donde yo sé, lo que ha dicho es que no está de acuerdo con las listas negras y la posición oficial del Partido Popular está por escrito y la ha dejado clara el presidente del Partido Popular", ha dicho este viernes la vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra.
Desde Badalona, el vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, ha negado por su parte que haya un conflicto abierto entre la formación popular y Ayuso y ha recalcado que la presidenta madrileña "ha cumplido siempre escrupulosamente con la ley y no va a dejar de hacerlo".
El Gobierno de Ayuso no se siente cuestionado
Desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, ha afirmado que el Ejecutivo regional no se siente "cuestionado" por Feijóo tras el comunicado en defensa del aborto.
"No nos sentimos cuestionados ni nada que se le parezca", ha afirmado el consejero, quien considera que es un debate que ya está resuelto y ha subrayado que la izquierda solo trata de "encontrar fricciones", además de asegurar que en Madrid "está garantizado" el aborto.
"La creación o no de este registro compete a los sistemas de salud de cada comunidad autónoma, en este caso al Sermas, y por tanto será la Consejería de Sanidad la que vea si es necesario o no. Y lo que es evidente es que es un registro que a las mujeres no les va a poder aportar nada", ha señalado el también portavoz del Gobierno autonómico sobre el registro de objetores de conciencia que Ayuso se ha negado a hacer.
¿Quién manda en el PP?
A pesar de que el PP tratan de cerrar la polémica de la semana, desde el Gobierno de Pedro Sánchez se preguntan quién es la voz autorizada del PP para hablar de estos temas y aseguran que estudiarán acciones judiciales contra la "desobediencia" y el "desacato" de Ayuso por su negativa a crear una lista de médicos objetores en materia de aborto.
Para el Gobierno resulta "impresentable", según palabras de su vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que la presidenta de Madrid se erija en "la bandera de la libertad" para llamar a "tomarse una caña" en pandemia y que ahora les diga a las mujeres que decidan abortar que "se tienen que ir de esa comunidad". "Nadie está por encima de la ley, tampoco Ayuso, tampoco el señor Feijóo", ha subrayado Montero.
Desde Sumar, la otra parte del Gobierno, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha avisado de que vigilará atentamente si Ayuso cumple su "aberrante" amenaza de vulnerar la ley del aborto.
El último en pronunciarse sobre la polémica ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que ha señalado que "los actores políticos quieren convertirlo todo en un zafarrancho de combate" y ha subrayado que el aborto es un "derecho asentado en España".

