FLOTILLA

El Gobierno evita el choque con Israel mientras sus socios piden medidas y le acusan de "tibieza"

En contraposición al tono medido de Sánchez y Albares, Yolanda Díaz ha reclamado mayor contundencia.

ondacero.es

Madrid |

José Manuel Albares y Pedro Sánchez en una foto de archivo
José Manuel Albares y Pedro Sánchez en una foto de archivo | Europa Press

Las primeras declaraciones del Gobierno de España después de la intercepción de la Global Sumud Flotilla por parte de Israel han estado marcadas por la contención y dejado claro que el principal objetivo es la liberación de todos los detenidos.

Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, han señalado que lo "urgente" en estos momentos es garantizar que se respetan la "integridad física y los derechos" de los españoles "retenidos", aunque no descartan emprender eventuales acciones una vez resuelto este asunto.

"Ahora mismo lo más importante es la seguridad de nuestros compatriotas y que puedan regresar pronto a casa, a su casa, a España. Y a partir de ahí, evidentemente, estudiaremos cualquier tipo de acción", ha explicado Sánchez.

"Llegará otro momento en el que una vez que analicemos todo lo que está ocurriendo pues podamos tomar otro tipo de decisiones (…) En mi trabajo como ministro de Asuntos Exteriores no soy amigo de la inacción, tampoco soy amigo de la precipitación", ha dicho Albares.

El Gobierno ha optado así por la prudencia, a la espera de que se aclare la situación de los españoles que iban a bordo. Aunque Albares ha dicho que su Ministerio tenían contabilizados a 65 españoles, desde la organización sitúan esa cifra en torno al medio centenar.

Por ahora, en Exteriores siguen sin tener información precisa sobre el número de detenidos y si todos ellos se encuentran ya en el puerto de Asdod, hasta donde se ha desplazado el cónsul y el consejero de Interior de la Embajada para poder prestarles atención consular.

Críticas desde Sumar

La intercepción de la flotilla ha vuelto a poner de manifiesto las diferencias en el seno de la coalición, con los ministros de Sumar cuestionando la actuación del Ejecutivo, que envió hasta la zona al buque de salvamento marítimo 'Furor' pero solo con el cometido de ayudar y rescatar y nunca para escoltar a los barcos, entre los que había varios con bandera española.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha señalado que el buque de acción marítima de la Armada va a continuar en la zona hasta que los activistas de la flotilla sean liberados y vuelvan a sus países.

En contraposición al tono medido de Sánchez y Albares, Yolanda Díaz ha reclamado mayor contundencia y "alzar más la voz" contra Israel y el "gobierno criminal" de Netanyahu.

La propia Díaz ha admitido que existen discrepancias con el PSOE sobre las medidas a adoptar sobre el plan de paz para Gaza auspiciado por Donald Trump, al que Sumar se opone, y ha propuesto romper relaciones diplomáticas con Israel y que las empresas españolas rompan sus vínculos comerciales con las de Israel.

Ernest Urtasun, ministro de Cultura, ha calificado la intervención de las tropas israelíes contra la flotilla como "piratería" y ha reclamado a la Fiscalía que actúe de oficio para defender los derechos de los ciudadanos españoles.