A menos de un mes de cumplirse dos años de los atentados de Hamás en Israel que escalaron el conflicto en Gaza, los enfrentamientos entre el Gobierno de España y el de Israel se siguen sucediendo y la tensión parece haberse elevado en los últimos días. España habla de "genocidio", mientras que Netanyahu acusa a Sánchez de antisemitismo.
La semana comenzó con el anuncio de Pedro Sánchez de nueve medidas contra Israel entre las que destacaron la consolidación jurídica del embargo de armas, la prohibición de entradas en España de personas implicadas en esas acciones y un aumento de la ayuda humanitaria.
Israel respondió a esto acusando al gobierno español de antisemita y prohibiendo la entrada en el país a la vicepresidenta Yolanda Díaz y a la ministra Sira Rego, por lo que España llamó a consultas a su embajadora en Israel.
El último capítulo de esta escalada de tensión entre ambos gobiernos se ha vivido este jueves, cuando Netanyahu se ha referido directamente a Pedro Sánchez como "una flagrante amenaza genocida contra el único Estado judío del mundo" en respuesta a sus declaraciones en las que decía que España por sí sola no podía detener la ofensiva israelí porque no tiene bombas nucleares.
Este ha sido el último desencuentro, pero durante los últimos casi dos años se han ido sucediendo una serie de decisiones políticas y declaraciones que han ido tensando las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Visita de Sánchez a Israel y dudas sobre el derecho internacional humanitario
Tras los atentados de Hamás en octubre de 2023, no tardaron en sucederse las visitas por parte de personalidades internacionales a Israel. Las primeras en acudir fueron Ursula von der Leyen y Roberta Metsola, presidentas de la Comisión Europea y el Parlamento Europeo respectivamente, y el canciller alemán Olaf Scholz fue uno de los primeros jefes de gobierno europeos en acudir.
Pedro Sánchez, al frente del Consejo Europeo durante el segundo semestre de 2023, visitó Israel el 23 de noviembre de ese año para expresar su solidaridad con el país, aunque aseguró que la respuesta israelí no debía "implicar la muerte de gente inocente en Gaza".
En esa visita, a la que le acompañó el entonces primer ministro belga, Alexander de Croo, Sánchez puso encima de la mesa la solución de los dos Estados y unos días más tarde dudó en una entrevista en TVE que Israel estuviera cumpliendo el derecho internacional humanitario en Gaza.
Como respuesta a estas palabras, el gobierno de Netanyahu retiró a su embajadora en Madrid (que volvió a principios de 2024) y convocó a la embajadora española en Tel Aviv en señal de protesta.
El reconocimiento del Estado de Palestina
En mayo de 2024 España reconoció oficialmente el Estado de Palestina junto a Noruega e Irlanda, lo que provocó que Israel volviera a llamar a consultas a su embajadora al considerar que esta decisión era un apoyo a Hamás.
Tras el verano Sánchez pidió ante los líderes europeos y árabes el cese de envío de armamento a Israel y el Gobierno prohibió atracar en puertos españoles a embarcaciones que llevaran material militar al país.
También se celebró la primera reunión intergubernamental entre España y Palestina en la que el Ejecutivo de Sánchez se comprometió a apoyar a Palestina con al menos 75 millones en dos años.
Embargo de armas y calificación de "genocidio"
El primero de los desencuentros en 2025 fue por la rescisión del polémico contrato del Gobierno con la empresa israelí IMI Systems, por el que se iban a comprar 15 millones de balas paras las fuerzas de seguridad españolas.
A raíz de esto, Exteriores puso sobre la mesa el embargo en la venta de armas a Israel y Defensa suspendió la licencia de una empresa israelí para fabricar en España más de un centenar de sistemas de misiles destinados a equipar al Ejército de Tierra.
En las últimas semanas, el Gobierno español ha apoyado el caso de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia contra Israel y ha promovido duras sanciones en la ONU, además de haber dado un paso más en la escalada verbal calificando como "genocidio" la ofensiva en Gaza.

