Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

ENTREVISTA EN ESPEJO PÚBLICO

El exdirector del Palau: "Se envió un informe al Tribunal de Cuentas con un descuadre de 30 millones de pesetas pero como iba en catalán, nadie lo tradujo"

Joan Llinares, el exdirector del Palau de la Música, ha desvelado esta información de la que dieron aviso en el año 2001 al Tribunal de Cuentas "pero como iba en catalán y nadie lo tradujo, se quedó allí". "Lo que me sorprendió es que esto se detectó y no ocurrió nada", reconoce.

| Madrid
| 16/01/2018

Joan Llinares, el exdirector del Palau de la Música, ha desvelado que en el año 2001 "el consorcio del Palau de la Música fue auditado por la sindicatura de cuentas y ya detectó un descuadre de 30 millones de pesetas de la época". Ha asegurado que lo sorprendente fue que el informe se envió "al Tribunal de Cuentas pero como iba en catalán y nadie lo tradujo, se quedó allí".

En una entrevista en Espejo Público, Llinares ha confirmado que lo que se ha juzgado en el caso Palau "es la documentación que aportamos al juez instructor, que iba de 1999 a 2009", concretamente los 10 años "de Millet y Montull en el Palau".

"Según la sentencia que avala la documentación que aportamos, estos años se estuvieron firmando convenios entre Ferrovial y el Palau de la Música, por los cuales una parte del dinero que ingresaba de estos convenios, luego se redirigía a Convergència", ha asegurado el exdirector de Palau. Se hacía mediante firmas de otros convenios.

El Palau de la Música entregaba cantidades que "rondaban los 90.000-100.000 euros a esta fundación, que se comprometían a inventirlos en actividades musicales y nunca se justificó nada".

Otro de los casos, según cuenta Llinares, fue el de "una serie de facturas de 300.000 euros" que se fueron pagando durante estos años. "Cuando pregunté a los trabajadores del Palau que a qué se debían estas facturas, que únicamente ponían el concepto de 'mailing' o de instalación de pantallas, ellos confirmaron que esos servicios no se habían realizado nunca", ha indicado.