Este lunes conocíamos los resultado del Barómetro de Opinión del CIS de octubre, que coloca al PSOE quince puntos por encima del PP en medio de una gran crisis por los casos de corrupción que rodean al entorno de Pedro Sánchez.
Según este estudio, los socialistas tienen una estimación de voto del 34,8%, mientras que el PP se queda en el 19,8%. Pero otra de las principales novedades y curiosidades de éste son los números de Vox, que se queda tan solo a dos puntos de los de Alberto Núñez Feijóo.
Mucho más atrás se queda Sumar, en el 7,7%, aunque una hipotética suma de la estimación de voto entre el PSOE y la coalición liderada por Yolanda Díaz sumaría cinco puntos más que una entre PP y Vox.
En 'Por Fin' hemos analizado estos datos y lo que suponen de cara a unas elecciones que Sánchez insiste en que se celebrarán en 2027, pero que muchos expertos creen que podrían adelantarse si no consigue sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.
La periodista y analista política Elisa Beni señala en Onda Cero que el potenciar a una fuerza política como Vox es una estrategia que ya ha utilizado Pedro Sánchez en otras ocasiones y que ha demostrado que "le va genial".
"Hay un empeño del PSOE por anular y decir que el liderazgo de Feijóo está muerto y que el PP no tiene líder. A quien le interesa el sándwich con Vox es al PSOE (…) El señor que ha levantado el muro está encantado con el muro porque está emparedando a Feijóo entre Vox y ellos mismos (…) Es la forma que tiene Sánchez de luchar contra la ultraderecha: estimularla y potenciarla. Le va genial", ha explicado en Por Fin.
En la misma línea se expresaba David Mejía en la misma tertulia, que explicaba que ya le pasó algo similar al PP de Mariano Rajoy con la irrupción de Podemos y que cuanto más crecía la formación morada, más miedo le daba al votante tradicional del PP.
"Cuanto más escándalo hay en el PSOE, más crece Vox (…) Potenciar a Vox es en lo que confía el PSOE para movilizar a su electorado", explica Mejía a la vez que insiste en que "hay una estrategia para presentar al PP como un partido descabezado, sin liderazgo y pésimo en la gestión".

