El enfrentamiento entre Gobierno y oposición es evidente no sólo en el Congreso, sino también a nivel local y autonómico y tiene su especial reflejo en los mensajes, en su mayoría envenenados, que intercambian las principales figuras del panorama político.
Ejemplos hay a todas horas, pero en las últimas ha llamado la atención el dardo que ha lanzado el ministro de Transportes, Óscar Puente, al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
El titular de Transportes, conocido por la profusión de publicaciones en sus redes sociales, ha compartido en X una noticia en la que se denunciaba que el Ayuntamiento de Madrid había limpiado de manera urgente una bandera palestina que pintaron unos niños con tiza en Malasaña. El comentario que acompaña a esa información ha sugerido irónicamente que se pinte con la bandera palestina "los innumerables puntos sucios de Madrid", criticando de una vez la falta de apoyo a la causa palestina y la suciedad de la capital.
Tras este mensaje, el alcalde de Madrid no ha dudado en sumarse al sarcasmo iniciado por el ministro socialista y le ha respondido en la misma red social lanzándole un "empezaremos por el punto más sucio de Madrid: el Palacio de la Moncloa".
La guerra dialéctica entre el Gobierno y el PP de Madrid no es nueva. El ministro Puente no deja de pasar oportunidades para señalar el error de la gestión de lo público en la región.
Precisamente, esta mañana ha compartido varios comentarios de usuarios del Metro de la capital quejándose del mal funcionamiento y de hacinamientos en los vagones.

