Isabel Díaz Ayuso rechazó este martes la propuesta de registro obligatorio por ley de objetores al aborto y en su intervención se dirigió a Pedro Sánchez, recordando que ella ha sufrido dos abortos. Un comentario al que hoy se ha referido la diputada Marta Carmona de Más Madrid.
La presidenta de la Comunidad de Madrid cerró su discurso recordando que ella misma ha sufrido la pérdida de dos bebés: "Sobre Sánchez y esto ya es personal [...] soy una mujer libre y que lo he sido toda mi vida, que he sufrido dos bebés, la pérdida de dos bebés, he sufrido dos veces por desgracia el drama del aborto, sé lo que es, ¿tengo que recibir lecciones del presidente del gobierno?".
"El dolor de la infertilidad no se resuelve obligando a otras mujeres a ser madre"
La Asamblea de Madrid ha vivido este jueves un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno regional y la oposición en torno a este asunto. La diputada de Más Madrid, Marta Carmona, ha acusado al Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso de “negar el aborto a las mujeres en la sanidad pública” y de actuar con “crueldad” al negarse a cumplir la ley estatal que obliga a las comunidades autónomas a elaborar un listado de profesionales objetores.
“Para rematar este octubre de misoginia que nos está regalando el Partido Popular”, comenzó Carmona, “la señora Ayuso intenta mezclar el dolor de los abortos espontáneos con el derecho al aborto”.
En su intervención, la parlamentaria se ha referido a las declaraciones de Ayuso y ha asegurado que “la infertilidad es un proceso doloroso y corrosivo, pero ese dolor de la infertilidad no se resuelve obligando a otras mujeres a ser madres ni haciendo sufrir más a quien necesita un aborto terapéutico”. “Hacer eso solo tiene un nombre y es crueldad”, ha añadido.
La respuesta de la Consejería de Sanidad
Desde el Gobierno regional, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha defendido que en la Comunidad de Madrid “no se le niega a nadie” el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo.
Ha asegurado, además, que “más de 3.000 mujeres procedentes de regiones gobernadas por la izquierda acudieron el último año a Madrid para abortar”, lo que, según ha dicho, demuestra que el sistema sanitario madrileño “funciona y respeta la libertad de las mujeres”.

