El comisionado del Gobierno de España para la reconstrucción de Valencia tras la Dana, José María Ángel, ha dimitido de todos sus cargos. En los últimos días, Ángel se había visto envuelto en un escándalo por el cual falsificó el título académico que le permitió adquirir la plaza de funcionario en la que se mantenía desde hacía 40 años.
Su renuncia la ha comunicado a través de un escrito que ha presentado en el Ministerio de Política Territorial. Esta llega después de que la fiscalía anticorrupción haya abierto una investigación para esclarecer los hechos anteriormente mencionados.
En el texto, Ángel habla de "reiteradas actitudes de inquina hacia su persona, con el único objetivo de intentar socavar, dañar y manchar una trayectoria de servicio diligente y transparente". Asimismo, ha defendido su inocencia y ha recordado que ha dedicado sus últimos 40 años de vida al servicio público, por tanto, la suya es "una vocación que no se improvisa, que no se hereda, y que no se compra, sino que se construye día a día".
Pese a su defensa, su dimisión era esperable después que hasta en el propio Consejo de Ministros, Pilar Alegría asegurase que recabarían toda la información posible para aclarar los hechos. Por tanto, es de suponer que tanto la presión externa como interna hayan precipitado los acontecimientos.
Con la dimisión del comisionado, PP y PSOE ponen tablas en las dimisiones de cargos de ambos partidos que han falseado su titulación. La primera fue la exdiputada Noelia Núñez, quien contaba con currículums distintos tanto en el Ayuntamiento de Fuenlabrada, el Congreso de los Diputados y la Universidad Francisco Marroquin. No obstante, aunque los populares no habían centrado su atención en Ángel, puesto que lo habían hecho en la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, su dimisión es recibida de buen grado.

