El periodista de 'elDiario.es', José Precedo, declaró como testigo en el juicio en el Supremo contra el fiscal general, que está acusado de filtrar un correo en el que el abogado de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, admitía en nombre de su cliente un fraude a Hacienda en busca de un pacto.
Su fuente no le había autorizado a publicar esa información
El periodista declaró en el Supremo que tuvo acceso al correo en cuestión el 6 de marzo de 2024, seis días antes que el fiscal general. "Es inocente", declaró. Aunque el periodista declaró que tuvo acceso a "un pantallazo en papel de ese correo" el 6 de marzo, su fuente no le había autorizado a publicar esa información.
El dilema moral
El periodista no reveló su fuente acogiéndose al secreto profesional, pero sí admitió que este asunto le plantea un dilema moral. Mirando al tribunal, el periodista dijo sobre el fiscal general: "Es una persona que yo sé que es inocente porque conozco la fuente pero no la puedo decir por el secreto profesional".
Subrayó además que en 22 años de carrera Álvaro García Ortiz (a quien conoce desde 2003 por el caso del Prestige) no le ha pasado nunca un papel.
Alsina analiza el dilema moral
Sobre el dilema moral que mencionó el periodista, Alsina ha apuntado en su monólogo que en el ámbito periodístico, lo que se considera un "delito" es violar la confidencialidad de quien te ha pasado el documento confidencial. Esto permite abrir un debate sobre la peculiaridad del ciudadano que es periodista, ya que "incluso si conoce que alguien ha incurrido en una actuación ilícita no se ve obligado a denunciarlo porque prevalece la protección de la fuente que filtra", explica Alsina.
"Quien delinque no es ni el periodista que publica ni cualquier persona que filtre: delinque quien estando obligado a preservar un secreto lo rompe".
El periodista explicó en un momento de su declaración cómo funciona la profesión y una redacción periodística, indicó que él vive "de su reputación profesional", por eso "cuando aquí se pone a caldo a periodistas se está jugando con nuestra reputación".
Es un dilema moral, no es ninguna amenaza
Además, explicó el porqué del dilema moral, que el tribunal interpretó como una amenaza, algo que el periodista negó diciendo que: "No amenazo a nadie. Digo que está el dilema moral de que hay una persona a la que se le pide cárcel y que yo sé que es inocente porque conozco la fuente, pero no puedo decir mi fuente. Es un dilema moral, no es ninguna amenaza".
Precedo dijo también al tribunal que se juega con la reputación de los periodistas cuando se descalifica a los periodistas como lo hizo Miguel Ángel Rodríguez, que acusó a los periodistas "izquierdistas" que "cuentan las cosas de aquella manera" y a los medios de izquierda "voraces", unas palabras que el periodista lamentó que "se le hayan dejado decir esto sin ningún reparo".

