El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha declinado este jueves valorar el contenido de las memorias del rey emérito Juan Carlos I, más allá de hacer un llamamiento a que él mismo respete lo que representa. Este miércoles algunos periodistas le han preguntado al ministro por su opinión sobre el libro 'Reconciliación', a lo que Puente ha respondido:
Tengo mucho respeto por el emérito, espero que se respete él también
El ministro de Transportes ha lanzado esta escueta reflexión a su llegada al puerto de Las Palmas de Gran Canaria, para participar en un foro sobre el sector marítimo organizado por Diario del Puerto. No ha hecho más declaraciones. Y quizás porque, luego, en su conferencia sobre el sector portuario, ha dicho que había llegado a la isla con el propósito de meterse "en pocos charcos".
En esas memorias, Juan Carlos I recuerda a sus 87 años desde su retiro en Abu Dabi que la Corona española "reposa enteramente" en él, como dice la Constitución, y reivindica su "herencia" democrática a España, país que añora y al que le gustaría regresar cuando se cumple medio siglo de la monarquía parlamentaria.
En esas páginas el rey emérito relata su infancia entre Roma y España, también la compleja relación con su padre y cómo su traslado a España a los diez años supuso un arranque difícil en un país desconocido donde apenas dominaba el idioma y que estaba marcado por la pobreza y el control de la Iglesia y la Falange.
La obra dedica especial atención a episodios clave de la historia de España, como el golpe de Estado del 23-F, donde Juan Carlos I recalca el papel decisivo que desempeñó para salvaguardar la democracia. Describe el momento como uno de máxima tensión y autoridad en su vida, relatando el riesgo real que existía para la monarquía y la democracia española.
El libro recoge también la lucha contra ETA y el profundo dolor causado por el terrorismo, así como el esfuerzo personal y político por consolidar la democracia tras la dictadura de Franco.

