TRIBUNALES

Comienza el juicio a la familia Pujol: quién es quién y por qué se les juzga

Un total de 19 acusados y 254 testigos en un juicio que se alargará durante 41 sesiones, a la espera de saber si Jordi Pujol podrá sentarse en el banquillo debido a sus problemas de salud.

El tribunal rechaza exonerar a Jordi Pujol y le obliga a estar presente en el juicio aunque desde su domicilio y por videoconferencia

Nerea Pardillo

Madrid |

El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, a su llegada a la izada de la senyera, a 10 de septiembre de 2025
El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, a su llegada a la izada de la senyera, a 10 de septiembre de 2025 | Alberto Paredes / Europa Press

Empieza uno de los juicios más esperados, el de la familia Pujol. El expresident de la Generalitat, Jordi Pujol, comparecerá desde su casa por videoconferencia después de que los forenses hayan ratificado que su deterioro cognitivo le impide defenderse. Por su parte, sus siete hijos, 11 empresarios, un exdirectivo del FC Barcelona, donantes de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y miembros de la burguesía catalana sí se sentarán en el banquillo.

Un total de 19 acusados y 254 testigos en un juicio que se alargará durante 41 sesiones. La Fiscalía pide para cada miembro de la familia una pena de entre ocho y 29 años de cárcel. El juicio llega tras una instrucción de más de 13 años y los Pujol deben aclarar si su fortuna procede de una herencia, como ellos aseguran, o de la corrupción, según la Fiscalía.

Una instrucción de más de 13 años de duración

El 25 de julio de 2014, Jordi Pujol publicó un comunicado en el que confesaba que su padre le había dejado una "deixa" (herencia, legado) de 140 millones de pesetas en dólares de los años 80 y que "lamentablemente, nunca se encontró el momento adecuado para regularizar".

Dos años antes habían comenzado a aparecer informaciones "en relación a los miembros de mi familia más directa y a las insinuaciones escritas sobre el origen de los medios económicos", por lo que se vio "obligado" a hacer estas declaraciones. Cabe recordar que desde 1990, el hijo mayor de los Pujol, Jordi Pujol Ferrusola, fue el encargado de gestionar la fortuna.

Esta confesión provocó que el expresident perdiera su sueldo por el cargo que ocupó durante 23 años al frente de la Generalitat. Si bien, tal y como se supo después, la Audiencia Nacional ya investigaba la fortuna de la familia desde 2012, cuando una examante le denunció. En 2014, el juez Pablo Ruz imputó al primogénito y a su mujer Mercè Gironés, por blanqueo de capitales y delito fiscal.

Un año después, los siete hijos, el expresident y su esposa, Marta Ferrusola que murió el año pasado, comparecieron en los juzgados de Barcelona y en 2016 ante la Audiencia Nacional. En 2017, Jordi Pujol ingresó en prisión provisional donde estuvo ocho meses, tras pagar una fianza de medio millón de euros.

Según la Fiscalía, el dinero procede de comisiones

Según la Fiscalía, el dinero no procede de una herencia, sino de comisiones que empresarios afines a CDC pagaban a la familia a cambio de adjudicaciones y contratos públicos. Por eso, para los empresarios la petición es de cinco años de cárcel. Cabe destacar que Pujol en ningún momento ha aportado documento alguno que acredite que el dinero procede de una herencia.

Además, la familia sostiene que esos 140 millones de pesetas aumentaron hasta los 500 millones (tres millones de euros) gracias a la inflación y una serie de devaluaciones que sufrió la moneda. El hijo mayor en su declaración aseguró que había logrado multiplicar por siete el valor de la fortuna en solo una década a través de rendimientos económicos, pero la versión no convence a la Fiscalía.

Así las cosas, la familia Pujol, que en algunas notas de sus transferencias en Andorra -donde permanecieron ocultos estos fondos durante décadas- se autodenominaba "Sagrada Familia", está acusada de fraude fiscal y de blanqueo de capitales, porque el dinero lo lavaban en el extranjero y lo repatriaban después para repartírselo.

Quién es quién en el caso Pujol

  • Jordi Pujol Ferrusola y Mercè Gironès: el hijo mayor de los Pujol, también conocido como Júnior, se enfrenta a una pena de 29 años de cárcel por asociación ilícita, blanqueo y falsificación documental. Su papel fue clave en la gestión del dinero. Se cree que estuvo ayudado por su exmujer, para la que piden 17 años de prisión.
  • Josep Pujol Ferrusola: es el único junto a Júnior al que también acusa la Abogacía del Estado. Para él piden cuatro años y medio de cárcel, mientras que la Fiscalía solicita 15. Está acusado de delitos de falsificación y contra la Hacienda Pública.
  • Oriol Pujol Ferrusola: fue secretario general de CDC y en 2019 entró en la cárcel durante dos años y medio por cobrar comisiones ilegales en el llamado caso ITV. Ahora se enfrenta a una pena de ocho años de prisión.
  • Marta Pujol Ferrusola: fue apartada de su cargo -arquitecta municipal de Sant Vicenc de Montalt- cuando se descubrió que no había conseguido la plaza por concurso. La Fiscalía pide para ella ocho años de cárcel.
  • Pere Pujol Ferrusola: su empresa Blau Consultoría fue registrada durante la investigación y la Fiscalía también pide ocho años para él.
  • Oleguer Pujol Ferrusola: se enfrenta a ocho años de prisión. La Audiencia archivó en 2023 la investigación por blanqueo en algunas de sus operaciones inmobiliarias.
  • Carlos Villarrubí Mateu: Exvicepresidente del FC Barcelona y empresario, la Fiscalía le acusa de blanquear fondos de los Pujol.
  • Josep Cornadó Mateu: administrador de Copisa -una de las principales adjudicatarias de la Generalitat- que defiende que el dinero que pagó a Jordi Pujol no fueron comisiones a cambio de contratos públicos.
  • Carlos Sumarroca Claverol: Hijo de uno de los fundadores de CDC. Su empresa, Emte, hizo varios pagos a Júnior.