La Fiscalía General del Estado reveló en su memoria anual que las nuevas pulseras antimaltrato contratadas por el Gobierno supusieron una "potencial desprotección de las víctimas" y "una gran cantidad de sobreseimientos provisionales o fallos absolutorios".
A esto se añade que la entonces presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género –órgano adscrito al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)–, María Ángeles Carmona, explicó en una conversación con 'El Confidencial' que alertó sin éxito a la ministra en enero de 2024, por lo que la oposición entiende que este error se pudo prevenir con mucha antelación.
Es por ello que el PP ha solicitado la dimisión de la ministra de Igualdad e incluso ha anunciado que su partido ha registrado una moción para el próximo Pleno del Congreso vote la reprobación de la ministra de Igualdad, Ana Redondo.
Qué es lo que ha fallado exactamente
Este tema ha sido ampliamente abordado en la tertulia de Más de uno donde Carlos Alsina ha puntualizado que es importante que aclaren desde el Ministerio que "las pulseras no falla" sino los datos recabados por estos dispositivos y que "no consta" que se haya producido ninguna agresión derivada de estos fallos.
Explica Alsina que los materiales que no se han podido recabar son los audios que se registran cuando una mujer es alertada en su dispositivo de que su maltratador está violando el alejamiento. Cuando esto sucede, a la mujer se le activa una alerta y ella puede llamar al teléfono de emergencia. Son esas conversaciones anteriores a marzo de 2024 las que se han perdido y en ausencia de este audio el juez tendrá que llamar a la persona que estaba en el centro de control para tomarle declaración.
Eso es lo que complica las cosas, pero "no tenemos noticia de que se haya producido una agresión por los fallos de estos dispositivos", concluye su aclaración Carlos Alsina.
