Los aranceles anunciados por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por los que pretende nivelar su balanza comercial, ya han entrado en vigor y es momento de analizar cuál será la repercusión real de los mismos. En el caso de la Unión Europea, los gravámenes ascienden al 15%, mientras que en el caso concreto de España, nuestras exportaciones al país norteamericano ascienden al 5%.
Por su parte, las industrias químicas, automovilísticas o siderúrgicas ya han advertido de las consecuencias de estas nuevas reglas del mercado. Igualmente, los sectores más perjudicados serán el automotriz -que ya cuenta con un arancel del 27,5%- y el agroalimentario, especialmente el aceite y el vino, que verán su cuota ascendida del 10% al 15%.
No obstante, hay otros sectores que no se verán afectados, como puede ser el de las aeronaves y sus componentes, para el que hay previsto un arancel cero, así como determinados productos químicos, medicamentos genéricos, equipos para semiconductores, ciertos productos agrícolas y materias primas críticas.
Por tanto, pese a que España se verá afectada por estas nuevas disposiciones, será de forma limitada y, dados los porcentajes, desigual.
Industria química
La Federación Empresarial de la Industria Química Española ha advertido de la "importante" presión que suponen estos gravámenes sobre las exportaciones, tanto de manera directa como indirecta. En 2024 se realizaron exportaciones por valor de 59.166 millones, de los cuales 3.505 millones tuvieron como destino EEUU -el 6 % del total- el quinto mercado.
Tal y como ha expresado la patronal, el impacto será más acuciado en las materias primas que en los productos más especializados, dada su mayor exposición a la competencia internacional. Es por ello que desde Feique han insistido en la necesidad de incluir más productos en la cuota cero.
Automovilística
La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones ha señalado que los nuevos aranceles no afectarán a las fábricas españolas, ya que no exportaron ningún vehículo a Estados Unidos el pasado año, ni tampoco lo ha hecho en lo que llevamos de este.
Por el contrario, la Asociación Española de Proveedores de Automoción sí que estima que haya consecuencias señaladas en el sector de los componentes, debido a su alta internacionalización y compleja cadena de suministro global. A propósito, las exportaciones a Estados Unidos representaron el 5% del total el pasado año, alcanzando un valor de 1.021 millones.
No obstante, esta cifra es algo engañosa, ya que la exposición real es mayor, puesto que muchos de los componentes producidos en España, a posteriori, se incorporan en coches ensamblados en Alemania, Francia o México que después se exportan a EEUU. Igualmente, algunos de los materiales fundamentales para su mantenimiento -plásticos, textiles técnicos, componentes electrónicos y semiconductores- estarán gravados por un arancel del 15%.
Siderurgia, la más golpeada
"La industria siderúrgica española necesita claridad y previsibilidad. Es urgente concretar los términos del sistema y avanzar hacia un retorno a los aranceles cero", ha comunicado a la 'Agencia EFE' la directora general de la Unión de Empresas Siderúrgicas, Carola Hermoso. Estas declaraciones se han producido, entre otros motivos, porque el acero mantiene una barrera del 50% mientras que la negociación por el sistema de cuotas no llegue a buen puerto.
Sector digital
Por último, desde la patronal del sector digital, AMETIC, se han mostrado cautos, ya que temen que se endurezcan los términos sobre las industrias tecnológicas europeas, lo que podría llegar a poner en peligro el desarrollo digital.
Negociaciones sin punto final
"Se ha puesto una tabla rasa del 15 % para toda la UE, pero la letra pequeña está por cerrar", ha relatado a la 'Agencia EFE' la vicedecana de Ordenación Docente y Gestión Económica de EA Business School, Eva Herrero, que piensa que es la peor guerra comercial con China. Asimismo, ha manifestado que "no se puede obligar a las empresas a invertir en un sitio en una economía de libre mercado", en referencia a la inversión que tiene prevista realizar la UE en Estados Unidos.

