El Sabadell ha decidido rechazar la OPA del BBVA por segunda vez, después de reunirse para valorar la última oferta de la entidad vasca, que mejoraba la inicial en un 10% -un título propio por cada 4,8376 acciones del Sabadell-.
Quien se ha desmarcado de esta decisión es el inversor mexicano David Martínez, el mayor accionista individual del banco catalán. Martínez sí va a acudir a la opa del BBVA y está dispuesto a canjear su 3,86% del capital por nuevas acciones del banco comprador, según fuentes próximas al empresario.
La respuesta del Sabadell: mejorar la remuneración al accionista
La respuesta del Sabadell, por su parte, ha sido incrementar el objetivo de remuneración al accionista en 2025, pasando de los 1.300 millones actuales a los 1.450 millones. El consejo ha justificado esa mejora por la "positiva evolución del negocio, los resultados y la generación de capital de la entidad",
Además, ha señalado, a través de un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la medida se ha tomado "con el objeto de que los accionistas de Banco Sabadell dispongan de la información más actualizada posible" a la hora de tomar su decisión en relación con dicha la oferta pública de adquisición del BBVA.
El consejo del Sabadell asegura que la evolución comercial y financiera en agosto "eran en línea con o mejor" de lo presupuestado
La entidad ha explicado que esta retribución al accionista se llevará a cabo a través tanto del pago de dividendos en efectivo como de la recompra de acciones y que la composición definitiva se comunicará a cierre del ejercicio. Así, el Consejo de Administración ha aprobado la distribución de un segundo dividendo a cuenta de los resultados del ejercicio en curso, por un importe de 7 céntimos de euro brutos en efectivo, pagadero el próximo 29 de diciembre.
La entidad ha informado de que la evolución comercial y financiera en agosto "eran en línea con o mejor" de lo presupuestado para el ejercicio: el beneficio neto atribuido hasta el 31 de agosto era de 1.262 millones, un 11% interanual más y una rentabilidad sobre fondos propios tangibles (RoTE) del 15,1%. El crédito vivo era un 6,4% mayor que un año antes sin tener en cuenta TSB, y los recursos totales de clientes eran un 7,3% más que un año atrás.

