La reducción de la jornada laboral a 37’5 horas es el proyecto estrella de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, que le ha costado hasta la fecha enfrentamientos con la patronal y discrepancias en el sí del Gobierno, sobre todo con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que abogaba por retrasar su entrada en vigor prevista para el 31 de diciembre de este año 2024. Tras once meses de negociación, finalmente a finales del año pasado el Ministerio de Trabajo consiguió cerrar un acuerdo con los sindicatos, pero sin el apoyo de la patronal. No fue hasta principios del mes de mayo, que el Proyecto de Ley fue aprobado por el Consejo de Ministros para ser remitido en el Congreso de los Diputados para su tramitación por la vía de urgencia. Sin embargo, la reducción de la jornada laboral sigue esperando a ser debatida en pleno porque la Mesa del Congreso ha ido ampliando el plazo de presentación de enmiendas a la totalidad para así ganar tiempo en la negociación con las formaciones políticas.
Y es que Junts per Catalunya anunció desde el primer momento que se oponía a la reducción de la jornada laboral, por lo que tenía previsto presentar una enmienda a la totalidad, que a día de hoy aún no ha sido presentada en el registro del Congreso. De hecho, la ministra de Trabajo Yolanda Díaz lleva semanas hablando con los independentistas para tratar de acercarles a este proyecto de ley, unas negociaciones que está llevando a cabo directamente con Carles Puigdemont. Hoy mismo, la vicepresidenta segunda del Gobierno elogiaba que Junts per Catalunya esté defendiendo los intereses de las pequeñas y medianas empresas, mostrando sus reticencias a esta reducción de la jornada laboral. Algo, que dice Díaz, no ha hecho la patronal a quien acusa de no haber hecho los deberes y de haberse desmarcado de esta negociación sin atender los intereses de las pymes.
Yolanda Díaz mantiene que se cumplirán los plazos previstos y que por lo tanto el Proyecto de Ley se debatirá antes de que finalice este periodo de sesiones en el Congreso, es decir, antes que termine el mes de julio. Lo que no significa que la reducción de la jornada laboral vaya a ser una realidad, porque aún le quedará un largo camino. De producirse este debate en el mes de julio, en el que el Gobierno deberá reunir los apoyos necesarios para evitar que salga adelante alguna de las enmiendas a la totalidad que pudieran presentar los partidos de la oposición (PP, VOX o Junts per Catalunya), el texto empezará a tramitarse en la Comisión de Trabajo que no se podría reunir hasta el mes de septiembre, porque el mes de agosto es un mes inhábil para la actividad parlamentaria. Unos plazos que hacen muy complicado, que pese a la vía de urgencia, la reducción de la jornada laboral pudiera entrar en vigor antes del 31 de diciembre de este año como se había comprometido el Gobierno.
El enfrentamiento con la patronal CEOE
La ministra de Trabajo, como ya ha hecho en otras ocasiones, ha defendido que el Gobierno ha hecho en todo momento lo que tenía que hacer, que ha cumplido aprobando en Consejo de Ministros esta reducción de la jornada laboral a 37’5 horas y ha recordado que en la mesa de diálogo social se tuvo siempre en cuenta a las pequeñas y medianas empresas, que son las más afectadas por esta reducción de la jornada laboral. “Parecíamos nosotros los defensores de las pymes, y nos hemos encontrado con una patronal que rechazó y declinó defender a los pequeños y medianos empresarios” ha dicho Díaz, quien ha recordado que el Ministerio de Trabajo puso sobre la mesa un plan de acompañamiento a las pymes para implementar la reducción de la jornada laboral, que finalmente fue retirado, pero que ahora se ha recuperado en el marco de la negociación que están haciendo con los partidos.
Este miércoles, la titular de Trabajo, tiene previsto reunirse con la recién elegida presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, con quien coincidirá en Ginebra en la Conferencia Internacional del Trabajo y el Foro Anual de la Coalición Mundial para la Justicia Social. Con ella abordará estas cuestiones que hacen referencia a la negociación de la reducción de la jornada. No será el único contacto que mantenga la vicepresidenta, quien esta semana ya ha iniciado con PNV, ERC y Bildu, una ronda de contactos públicos para recabar su apoyo a esta medida. La semana que viene continuarán las reuniones, con Junts y con el PSOE, mientras que con el PP no se ha cerrado aún una fecha concreta.

