La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, defendió la reforma del modelo de financiación autonómica en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Montero aseguró que este nuevo sistema "tiende al principio de ordinalidad, pero depende de cada comunidad que esté presente o no". De esta forma, traslada a los gobiernos autonómicos que el modelo de financiación es voluntario, además de insistir en que no incluye ordinalidad y no beneficia directamente a Cataluña.
Por otro lado, el presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, afirmó que el acuerdo firmado por el Gobierno de Pedro Sánchez incluía la aplicación de este principio. "Si Cataluña es la tercera en aportar, será la tercera en recibir", declaraba hace unos días tras su reunión en La Moncloa. Por esa misma razón, Cataluña fue la única comunidad en apoyar la medida en el día de ayer, frente a todas las demás comunidades autónomas, gobernadas en su mayoría por el PP, incluidas Asturias y Castilla La-Mancha, gobernadas por el PSOE.
¿Qué es el sistema de financiación autonómica?
El sistema de financiación autonómica consiste en el reparto equitativo de recursos económicos entre todas las Comunidades Autónomas. Cada una de ellas tiene una población diferente, como la edad, la renta, el nivel de desempleo o la mayor dispersión o superficie. De media, el nivel de renta es mayor en territorios como Madrid o Barcelona. Además hay otras, como Asturias, donde la media de edad es mucho mayor y por lo tanto necesitan más recursos destinados a atención sanitaria.
No es casual que muchas de las comunidades firmantes se encuentren entre las que presentan una población más envejecida y mayor pérdida de población joven. Por esa razón, el Gobierno debe tratar de repartir con equidad todos los ingresos generados sin perjudicar (o beneficiar) a ninguna. Este modelo, como recalca María Jesús Montero, ya está vigente en ciertas comunidades como País Vasco o la Comunidad Foral de Navarra.
¿Qué es el principio de ordinalidad?
El nuevo modelo de financiación autonómica ha generado polémica entre los distintos gobiernos por el principio de ordinalidad que beneficiaría a Cataluña por encima del resto. El principio de ordinalidad trata de fijar que los territorios que más aportan al fondo común no sea vean perjudicados en el reparto posterior. Es decir, si una autonomía es, por ejemplo, la que más recursos aporta al sistema común, el principio de ordinalidad exigirá que sea de las que más recibe por habitante.
La propuesta del Gobierno actual incorpora elementos que tienden a aplicar este principio. Sin embargo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, negó en el día de ayer que el sistema presentado incluya una ordinalidad estricta, o más bien , que solo se aplicaba la ordinalidad a Cataluña y no al resto de comunidades.
Según Montero, el nuevo modelo aumenta la cesión de impuestos clave a las comunidades: sube del 50% al 55% la parte del IRPF cedido y del 50% al 56,5% la del IVA, lo que significa que las autonomías recibirán más dinero que en la actualidad. Además, ha mantenido que Cataluña "queda en el mismo lugar" como receptora y aportadora, pero al mismo tiempo el conjunto del sistema no conserva exactamente el orden de aportación y recepción.

