Este 2 de abril arranca oficialmente el plazo para presentar la declaración, que se extenderá hasta el 30 de junio. Durante estos meses, los contribuyentes podrán acceder a sus datos fiscales, presentar su declaración de manera telemática o solicitar asistencia de la Agencia Tributaria para completar el proceso, ya sea por vía telefónica o presencial. Sin embargo, no se trata solo de cumplir con el trámite: entender bien el sistema fiscal puede marcar la diferencia entre pagar más de lo debido o beneficiarse de deducciones y reducciones que alivien la factura fiscal.
Este año, la declaración viene acompañada de cambios relevantes, como el aumento del umbral de ingresos para quienes tienen más de un pagador, la ampliación de la reducción por rendimientos del trabajo o la posibilidad de pagar el impuesto a través de Bizum. Además, los contribuyentes que hayan recibido ayudas por la DANA o subvenciones del Plan Moves III deberán tener en cuenta cómo declarar estas percepciones.
Desglosamos todos los aspectos esenciales de la Renta 2024: desde las fechas clave hasta los conceptos fiscales más importantes, pasando por las novedades normativas y las claves para declarar correctamente viviendas, criptomonedas o ayudas públicas. Todo lo que necesitas saber para afrontar la declaración con seguridad y evitar sorpresas.
Glosario de términos fiscales: lo que debes saber antes de hacer la Renta 2024
Realizar la declaración de la Renta puede parecer una tarea compleja, sobre todo si no se tiene claro el significado de algunos de los términos fiscales que aparecen en los formularios. Para ayudarte a comprender mejor los conceptos clave y tomar decisiones informadas sobre tu declaración, hemos preparado este glosario de términos fiscales esenciales.
- Base imponible: la base imponible es el monto total de ingresos sobre el que se aplica el tipo impositivo del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). Se calcula restando las deducciones y reducciones aplicables a los ingresos totales de un contribuyente, como los salarios, los rendimientos del capital, y otras ganancias obtenidas durante el año. La base imponible es crucial porque de ella depende cuánto se paga a Hacienda.
- Tipo impositivo: el tipo impositivo es el porcentaje que se aplica a la base imponible para calcular la cantidad de impuestos que debe pagar el contribuyente. En el caso del IRPF, el sistema es progresivo, lo que significa que a medida que los ingresos aumentan, también lo hace el porcentaje que se aplica.
- Deducciones: las deducciones fiscales son cantidades que se restan de la base imponible para reducir la cantidad sobre la cual se aplica el tipo impositivo. Existen deducciones específicas, como las por maternidad, por inversión en vivienda habitual, por donativos a ONG o por ayuda a la compra de vehículos eléctricos, entre otras. Las deducciones pueden reducir significativamente el importe final a pagar.
- Reducciones: las reducciones fiscales son cantidades que se restan directamente de la base imponible, disminuyendo así la cantidad que se va a tributar. A diferencia de las deducciones, que son descuentos específicos, las reducciones no dependen de los gastos o inversiones realizadas, sino que se aplican de forma general según el tipo de contribuyente, su situación personal o familiar.
- Rendimiento del trabajo: este término hace referencia a los ingresos obtenidos por la actividad laboral de una persona, es decir, su salario, sueldo o retribución en cualquier tipo de empleo o contrato. Los rendimientos del trabajo son uno de los principales elementos a declarar en la renta, y sobre ellos se aplican retenciones a cuenta del IRPF.
- Rendimiento del capital: el rendimiento del capital se refiere a los ingresos obtenidos por inversiones, como los intereses de una cuenta bancaria, dividendos de acciones o alquileres de inmuebles. Estos rendimientos tributan de forma diferente a los rendimientos del trabajo, y se incluyen en la base imponible del ahorro.
- Ganancias y pérdidas patrimoniales: las ganancias patrimoniales son los beneficios obtenidos por la venta de bienes, como una vivienda o acciones. Por el contrario, las pérdidas patrimoniales ocurren cuando un bien se vende por menos de lo que costó. Tanto las ganancias como las pérdidas deben ser declaradas en la renta, y las primeras tributan en la base imponible del ahorro. Las pérdidas, en cambio, pueden compensarse con las ganancias patrimoniales obtenidas en el mismo ejercicio.
- Declaración conjunta: la declaración conjunta es una modalidad de declaración en la que los cónyuges o miembros de una unidad familiar presentan sus ingresos como un solo conjunto. Esta opción puede resultar ventajosa, ya que permite aplicar reducciones fiscales adicionales, como la reducción por unidad familiar. Sin embargo, solo está disponible para parejas legalmente casadas.
- Declaración individual: en la declaración individual, cada miembro de la unidad familiar presenta sus ingresos de forma separada. Aunque no se aplican las reducciones por unidad familiar, esta opción puede ser más beneficiosa si ambos miembros de la pareja tienen ingresos medios o altos, ya que cada uno puede beneficiarse de su mínimo personal y otras deducciones.
- Mínimo personal: el mínimo personal es una reducción que se aplica a la base imponible de cada contribuyente para cubrir sus necesidades básicas. En 2024, el mínimo personal es de 5.500 euros anuales, lo que significa que el contribuyente no paga impuestos sobre los primeros 5.500 euros de sus ingresos. Esta cantidad puede variar según la situación personal del contribuyente.
- Crédito por familia numerosa: los contribuyentes con hijos pueden beneficiarse de un crédito fiscal por familia numerosa, el cual reduce directamente el monto de impuestos a pagar. Este crédito varía en función del número de hijos y de las circunstancias particulares de la familia, y se aplica a aquellos que tienen tres o más hijos, en caso de que no estén obligados a presentar declaración conjunta.
- Pago fraccionado: el pago fraccionado es una modalidad que permite a los contribuyentes pagar sus impuestos en varios plazos durante el año, en lugar de hacerlo en un solo pago. Esta opción está disponible para trabajadores autónomos, que deben presentar sus pagos fraccionados del IRPF a lo largo del año.
- Base del ahorro: la base del ahorro hace referencia a los rendimientos obtenidos por inversiones, como dividendos de acciones, ganancias patrimoniales por la venta de activos, y rendimientos de capital inmobiliario, como alquileres. Los ingresos en esta base tributan a un tipo impositivo diferente al de los rendimientos del trabajo, y suelen tener una menor carga fiscal.
- Cita previa: la cita previa es un procedimiento que deben seguir aquellos contribuyentes que deseen recibir ayuda presencial o telefónica de la Agencia Tributaria para confeccionar su declaración de la renta. La solicitud de cita previa se realiza a través de la web de la Agencia Tributaria o por teléfono, y es obligatoria para aquellos que necesiten asistencia en su declaración.
- Hacienda: Hacienda es el término coloquial con el que se hace referencia a la Agencia Tributaria, el organismo encargado de gestionar los impuestos y tributos en España. La Agencia Tributaria es responsable de la recaudación de los impuestos, la comprobación de las declaraciones fiscales y la resolución de posibles discrepancias entre los contribuyentes y el Estado.
- Tributación por módulos: el régimen de tributación por módulos es un sistema simplificado de cálculo del IRPF aplicable a autónomos y pequeñas empresas. En este régimen, los ingresos se estiman a partir de ciertos parámetros, como el número de empleados o el tamaño del local, y no se tienen en cuenta los ingresos reales. Esta modalidad puede suponer un ahorro para los autónomos con bajos ingresos, pero no está disponible para todos.
- Reducción por rendimientos del trabajo: la reducción por rendimientos del trabajo es un beneficio fiscal que se aplica a los trabajadores con ingresos bajos o moderados, con el objetivo de aliviar la carga tributaria de las rentas más bajas. En la declaración de la renta 2024, esta reducción aumenta de 6.498 euros a 7.302 euros anuales, lo que beneficiará a aquellos que ganen menos de 19.747 euros.
Fechas clave para presentar la Renta 2024
Para evitar sobresaltos de última hora, es fundamental marcar en el calendario los plazos establecidos por la Agencia Tributaria para la campaña del IRPF 2024. Dependiendo de la modalidad elegida para presentar la declaración (telemática, telefónica o presencial), las fechas varían:
- 2 de abril: inicio del plazo para presentar la declaración a través de internet. Desde esta fecha, los contribuyentes pueden acceder al borrador en la web de la Agencia Tributaria o en su aplicación móvil y confirmar o modificar los datos antes de enviarlos.
- 29 de abril – 27 de junio: periodo para solicitar cita previa si se necesita asistencia telefónica para confeccionar la declaración.
- 6 de mayo: inicio de la presentación de declaraciones vía telefónica con la ayuda de la Agencia Tributaria.
- 29 de mayo – 27 de junio: apertura del plazo para solicitar cita previa presencial en oficinas de Hacienda.
- 2 de junio: comienza la presentación de declaraciones presenciales en las delegaciones de la Agencia Tributaria.
- 25 de junio: fecha límite para domiciliar el pago en caso de que la declaración salga a ingresar.
- 30 de junio: último día para presentar la declaración. Pasado este plazo, cualquier contribuyente obligado a declarar que no haya cumplido con el trámite podría enfrentarse a sanciones y recargos.
Si bien la gran mayoría de declaraciones se presentan de forma telemática, la Agencia Tributaria mantiene los canales de asistencia telefónica y presencial para quienes necesiten ayuda con el proceso. No obstante, conseguir cita previa puede ser un desafío debido a la alta demanda, por lo que se recomienda solicitarla con antelación.
La campaña del IRPF de 2024 trae consigo una serie de modificaciones que afectan tanto a la operativa de pago como a la fiscalidad de distintos colectivos. Entre los cambios más destacados figuran la posibilidad de pagar la liquidación a través de Bizum, el aumento de los umbrales de ingresos que determinan la obligación de declarar y una mayor reducción fiscal para los trabajadores con salarios más bajos.
Pago de la Renta a través de Bizum
Por primera vez, los contribuyentes que tengan que ingresar dinero a Hacienda podrán realizar el pago mediante Bizum o tarjeta bancaria. Esta opción se suma a las formas de pago tradicionales, como la domiciliación bancaria, el cargo en cuenta, el Número de Referencia Completo (NRC) y el pago en oficinas bancarias.
La inclusión de Bizum responde a una tendencia de modernización de los métodos de pago en la administración pública y facilita a los contribuyentes el cumplimiento de sus obligaciones tributarias sin necesidad de realizar trámites bancarios adicionales.
Aumento del umbral de ingresos para declarar
Otra de las novedades más relevantes de esta campaña es el incremento del límite de ingresos que obliga a los contribuyentes a presentar la declaración. En los casos en los que haya más de un pagador, el umbral pasa de 15.000 euros a 15.876 euros anuales, en línea con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) aprobada en el ejercicio anterior.
Este ajuste beneficia a los trabajadores con contratos temporales o discontinuos que, al haber trabajado para distintas empresas a lo largo del año, se veían obligados a declarar pese a tener ingresos relativamente bajos.
Mayores beneficios fiscales para rentas bajas
El Gobierno ha incrementado la reducción por rendimientos del trabajo, un beneficio fiscal dirigido a las rentas más bajas. La deducción pasa de 6.498 euros a 7.302 euros anuales, lo que reduce la base imponible y, en consecuencia, la carga fiscal de aquellos contribuyentes cuyos ingresos derivados del empleo sean inferiores a 19.747 euros anuales.
Este cambio supone un alivio fiscal significativo para los trabajadores con sueldos más ajustados, que verán reducida su factura con Hacienda en la declaración de este año.
Nuevas condiciones para la devolución a mutualistas
Uno de los cambios menos favorables para el contribuyente afecta a los trabajadores que cotizaron en las antiguas mutualidades antes de la integración en la Seguridad Social. Hacienda debe devolverles las cantidades que pagaron en exceso, pero en esta campaña la Agencia Tributaria ha modificado el esquema de devoluciones, distribuyéndolas en cuatro años en función de la antigüedad del periodo impositivo.
Esta modificación implica que los afectados no recibirán de inmediato la totalidad de lo pagado de más, sino que el reembolso se repartirá en varias anualidades.
Exenciones fiscales para afectados por la DANA
En cuanto a los contribuyentes que recibieron ayudas por daños ocasionados por la DANA, la Agencia Tributaria ha aprobado exenciones fiscales para evitar que tengan que tributar por esas cantidades.
Además, los autónomos que tributan en el régimen de módulos y cuyas actividades económicas se vieron afectadas por la catástrofe podrán aplicar una reducción del 25% en el rendimiento neto de módulos del IRPF.
Datos fiscales: qué son y por qué es esencial revisarlos antes de presentar la declaración
Cada año, la Agencia Tributaria pone a disposición de los contribuyentes sus datos fiscales, una herramienta clave para la declaración de la Renta. Se trata de un documento en el que Hacienda recoge toda la información tributaria del ciudadano con base en los registros de empresas, bancos, administraciones y otras entidades. Aunque puede parecer un simple trámite, revisar y verificar estos datos es fundamental, ya que cualquier error u omisión puede derivar en pagos indebidos o sanciones.
Los datos fiscales incluyen todos los ingresos y retenciones que Hacienda ha registrado en nombre del contribuyente. Algunos de los apartados más relevantes son:
- Datos identificativos y domicilio fiscal: incluye el nombre completo, NIF y la dirección registrada en la Agencia Tributaria. Antes de presentar la declaración, es importante confirmar que el domicilio es correcto.
- Ingresos por rendimientos del trabajo: refleja los salarios percibidos, las retenciones practicadas por la empresa y las cotizaciones a la Seguridad Social.
- Rendimientos del capital inmobiliario: incluye los ingresos por alquileres, si los hubiera, y las imputaciones de renta en caso de poseer una segunda vivienda.
- Ganancias y pérdidas patrimoniales: registra las operaciones realizadas con acciones, fondos de inversión y criptomonedas, entre otros activos.
- Deducciones y reducciones aplicables: muestra las deducciones autonómicas y estatales a las que el contribuyente podría acogerse, como las relacionadas con vivienda habitual, donaciones o planes de pensiones.
- Otros ingresos: incluye posibles prestaciones por desempleo, pensiones o cualquier otro ingreso que el contribuyente haya percibido durante el año.
La Agencia Tributaria ofrece varias vías para que los ciudadanos puedan acceder a sus datos fiscales de forma rápida y sencilla:
- A través de la web de la Agencia Tributaria (www.agenciatributaria.es)
- Mediante la aplicación móvil de la Agencia Tributaria, disponible para dispositivos iOS y Android.
- Con el sistema Cl@ve PIN, DNI electrónico o número de referencia que se obtiene al introducir el importe de la casilla 505 de la declaración del año anterior.
Aunque la información fiscal proporcionada por la Agencia Tributaria suele ser bastante completa, no siempre es 100% exacta. Algunos errores frecuentes que pueden aparecer incluyen:
- Ingresos no declarados por parte de empresas o pagadores.
- Deducciones no aplicadas, como la deducción por maternidad o por familia numerosa.
- Omisión de beneficios fiscales autonómicos, que pueden reducir el importe a pagar.
- Errores en datos personales o bancarios, que pueden retrasar devoluciones.
Si se detecta cualquier discrepancia en los datos fiscales, el contribuyente puede modificar la información directamente en el borrador de la Renta antes de presentarlo. En caso de dudas, se recomienda consultar con un gestor o con la propia Agencia Tributaria.
Cómo declarar la vivienda en la Renta 2024: alquiler, compra y segunda residencia
La vivienda es uno de los elementos clave en la declaración de la Renta y puede influir significativamente en el resultado final, ya sea como propietario, inquilino o vendedor. Dependiendo de la situación del contribuyente, la Agencia Tributaria aplica normativas distintas que determinan la tributación de cada caso.
A continuación, analizamos cómo se debe declarar cada tipo de vivienda en la campaña de la Renta 2024.
En primer lugar, en el caso de la vivienda habitual, si el contribuyente es propietario de la vivienda en la que reside, no tendrá que tributar por ella, ya que no genera ninguna renta sujeta a impuestos. Sin embargo, sí deberá reflejarla en la declaración de manera informativa.
No obstante, las deducciones por compra de vivienda habitual han desaparecido, salvo para aquellos propietarios que adquirieron su vivienda antes del 1 de enero de 2013. En estos casos, podrán seguir aplicando la deducción por inversión en vivienda habitual, con un límite de 9.040 euros anuales sobre la base imponible y una desgravación del 15%. Por ejemplo, un contribuyente que compró su vivienda en 2010 y ha pagado 7.000 euros en su hipoteca durante el año podrá aplicarse una deducción del 15% sobre esta cantidad, es decir, 1.050 euros.
En segundo lugar, en lo relativo a la segunda residencia, si el contribuyente posee una segunda vivienda que no está alquilada ni afecta a una actividad económica, deberá tributar por ella bajo el concepto de renta imputada. Este impuesto se basa en la presunción de que una vivienda desocupada genera un beneficio para su propietario, aunque no se obtengan ingresos de ella. La renta imputada se calcula aplicando un porcentaje sobre el valor catastral del inmueble:
- 1,1% si el valor catastral ha sido revisado en los últimos diez años.
- 2% si no ha sido revisado en ese periodo.
Por ejemplo, un contribuyente posee un apartamento en la playa con un valor catastral de 100.000 euros. Si la última revisión fue en 2016, se le aplicará el 1,1%, por lo que tendrá que declarar una renta imputada de 1.100 euros, que se sumará a su base imponible del IRPF.
En tercer lugar, los propietarios que alquilan una vivienda deben declarar los ingresos obtenidos como rendimientos del capital inmobiliario. Sin embargo, pueden deducirse una serie de gastos relacionados con la propiedad, es decir, gastos deducibles para propietarios:
- IBI, tasas municipales y seguros de la vivienda.
- Gastos de comunidad y mantenimiento.
- Intereses de la hipoteca (solo la parte correspondiente a la vivienda alquilada).
- Gastos de reparación y conservación (no ampliaciones ni mejoras)
- Amortización del inmueble (un 3% anual sobre el valor de adquisición).
Además, si la vivienda alquilada está destinada a vivienda habitual del inquilino, el propietario podrá beneficiarse de una reducción del 60% sobre los rendimientos netos, lo que reduce considerablemente la cantidad a tributar. Por ejemplo, un propietario alquila su piso por 1.000 euros al mes (12.000 euros al año) y tiene gastos deducibles por un total de 4.000 euros. Su rendimiento neto será de 8.000 euros. Aplicando la reducción del 60%, solo tributará por 3.200 euros en la base imponible del IRPF.
Ahora bien, ¿cómo tributa la venta de una vivienda?
Si un contribuyente ha vendido una vivienda en 2024, deberá declarar la ganancia o pérdida patrimonial obtenida en la base del ahorro del IRPF. La ganancia se calcula restando al precio de venta el precio de compra, sumando los gastos e impuestos asociados a la compra y descontando los gastos de venta. Tramos de tributación para ganancias patrimoniales en 2024:
- Hasta 6.000 euros → tributa al 19%
- De 6.001 a 50.000 euros → tributa al 21%
- De 50.001 a 200.000 euros → tributa al 23%
- Más de 200.000 euros → tributa al 27%
Por ejemplo, un contribuyente compró su vivienda en 2010 por 150.000 euros y la ha vendido en 2024 por 200.000 euros. Descontando gastos e impuestos, la ganancia patrimonial resultante es de 45.000 euros. Tributará al 19% por los primeros 6.000 euros (1.140 euros) y al 21% por los 39.000 euros restantes (8.190 euros), resultando en un pago total de 9.330 euros. Hay situaciones en las que la ganancia patrimonial puede estar exenta de tributación:
- Reinversión en vivienda habitual: si se destina el importe obtenido en la venta a la compra de otra vivienda habitual en un plazo de dos años.
- Mayores de 65 años: la venta de la vivienda habitual por personas mayores de 65 años está exenta de impuestos, sin necesidad de reinversión.
- Personas en situación de dependencia severa o gran dependencia: también podrán acogerse a la exención en la tributación por venta de vivienda habitual.
- Deducción estatal: solo aplicable a contratos de alquiler firmados antes del 1 de enero de 2015, con una deducción del 10,05% sobre una base máxima de 9.040 euros, siempre que los ingresos anuales sean inferiores a 24.107,20 euros.
- Deducciones autonómicas: la mayoría de las comunidades autónomas ofrecen beneficios fiscales a los inquilinos, especialmente para jóvenes menores de 35 años, familias numerosas o personas con discapacidad.
Tributación conjunta o individual: ¿qué opción conviene más en la Renta 2024?
A la hora de presentar la declaración de la Renta, los matrimonios pueden optar por la tributación conjunta o individual, una decisión clave que puede influir en el resultado final. La declaración conjunta permite aplicar una reducción de 3.400 euros en la base imponible para matrimonios y de 2.150 euros para familias monoparentales. Sin embargo, esta opción solo es recomendable cuando uno de los cónyuges no tiene ingresos o estos son muy bajos, ya que permite reducir la carga fiscal.
Por el contrario, si ambos miembros de la pareja tienen sueldos medios o altos, es más conveniente presentar la declaración de forma individual. En este caso, cada contribuyente puede aplicar su propio mínimo personal de 5.500 euros, lo que generalmente resulta en un menor pago de impuestos.
Otro aspecto a considerar es la deducción por inversión en vivienda habitual para hipotecas adquiridas antes de 2013. Si se tributa de manera conjunta, la deducción máxima es de 9.040 euros, mientras que si se hace por separado, cada cónyuge puede aplicarla individualmente, maximizando el beneficio fiscal.
Para elegir la opción más ventajosa, lo ideal es realizar una simulación en la web de la Agencia Tributaria antes de presentar la declaración. Esta simple comparación puede traducirse en un importante ahorro fiscal.
Ayudas al coche eléctrico: cómo declararlas en la Renta 2024
El Plan Moves III ha sido una de las iniciativas más destacadas del Gobierno para promover la movilidad sostenible en España, ofreciendo ayudas para la compra de coches eléctricos y la instalación de puntos de recarga. Estas ayudas tienen implicaciones fiscales, especialmente si el contribuyente las ha recibido en el ejercicio fiscal correspondiente.
Si un contribuyente recibió la subvención para la compra de un coche eléctrico en 2023, deberá incluir dicha ayuda en su declaración de la Renta 2024 como una ganancia patrimonial. Es importante señalar que la subvención no se declara hasta que el dinero haya sido ingresado en la cuenta del beneficiario, por lo que aquellos que solo hayan solicitado la ayuda, pero aún no la hayan recibido, no deben incluirla hasta el año siguiente.
El tratamiento fiscal de esta ganancia patrimonial dependerá del tramo de ingresos en el que se encuentre el contribuyente. Las ayudas pueden llegar a alcanzar hasta 3.000 euros, aplicándose una deducción adicional del 15% en el IRPF para aquellos que hayan adquirido un vehículo eléctrico en 2023, con un máximo de 20.000 euros de base.
Es fundamental que los contribuyentes que se beneficiaron del Plan Moves III revisen bien el proceso de declaración de esta ayuda, ya que el importe de la subvención puede influir en el resultado final de su liquidación tributaria.
Criptomonedas: cómo declararlas correctamente en la Renta 2024
Las criptomonedas siguen siendo una de las grandes novedades fiscales, con un número creciente de contribuyentes que invierten en activos digitales. A pesar de la popularidad de las criptomonedas, su tratamiento fiscal es el mismo que el de otros activos financieros, como las acciones, y deben declararse como ganancias o pérdidas patrimoniales en la base del ahorro.
Para declarar correctamente las criptomonedas, es necesario calcular la diferencia entre el precio de adquisición y el precio de transmisión de los activos. Si un contribuyente ha vendido criptomonedas por dinero fiat, o ha intercambiado unas por otras, debe detallar cada operación y calcular la ganancia o pérdida obtenida.
La Agencia Tributaria exige que el contribuyente declare no solo las operaciones de compra y venta, sino también cualquier permuta o intercambio de criptomonedas por bienes, ya que estos también generan un beneficio o pérdida patrimonial. José Antonio Bravo, responsable de fiscalidad de criptoactivos, explica que el valor de transmisión se calculará en función de la operación realizada, y el valor de adquisición será el precio por el que se adquirieron los activos en cuestión.
En cuanto a las pérdidas, es importante destacar que se pueden compensar con las ganancias patrimoniales obtenidas en el mismo ejercicio, reduciendo así la base imponible y, por ende, el importe a pagar en la declaración.
Aunque las criptomonedas siguen siendo un tema complejo en términos fiscales, es crucial que los contribuyentes informen correctamente sobre sus operaciones en la Renta 2024 para evitar posibles sanciones o discrepancias con la Agencia Tributaria.

