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DESEMPLEO EN JULIO

Datos paro España: Baja en julio en 89.849 personas, el primer descenso desde febrero

El número de parados registrados en los servicios públicos de empleo (antiguo INEM) bajó en julio en 89.849 con respecto a junio (-2,33%), el primer descenso desde el inicio de la pandemia y el mayor desde 1997 para ese mes, en el que la afiliación a la Seguridad Social se anotó el mejor julio desde 2005.

ondacero.es | Agencias
Madrid | 04/08/2020

El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo bajó en 89.849 desempleados en julio (-2,33%), su mayor caída en este mes desde 1997, según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

El departamento de Trabajo ha resaltado que la cifra de paro registrado en el mes de julio intensifica la tendencia a la baja que se inició en mayo, tras el incremento "abrupto" de los meses de marzo y abril como consecuencia de la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19.

Así, el descenso de julio contrasta con la subida de desempleados registrada en junio, cuando el paro aumentó en 5.107 personas, y con la de mayo, con una subida de 26.573 personas, datos inferiores a los de abril y marzo, meses en los que la crisis sanitaria llevó a un repunte del desempleo de 282.891 y 302.265 parados, respectivamente. Un año antes, en julio de 2019, el paro bajó en 4.253 personas.

El volumen total de parados alcanzó al finalizar julio la cifra de 3.773.034 desempleados.

La Seguridad Social ganó 161.217 ocupados medios en julio

El número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó en 18.785.554 personas en julio, lo que representa un aumento de 161.217 cotizantes respecto a la media de junio (un 0,87% más).

Según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publicados este martes, se trata del tercer mes consecutivo en que el Sistema suma ocupados después del impacto de la pandemia de Covid-19.

El número de personas afiliadas a la Seguridad Social a día 31 de julio fue de 18.673.847, lo que supone que el Sistema registró un aumento de 189.577 desde el inicio hasta el final de mes. En cambio, si se compara con julio de 2019, la ocupación cayó en 747.656 personas.

El mes pasado creció la afiliación mensual en todos los regímenes y el Régimen General, cuya tasa aumentó de media respecto a junio un 0,92%, registró un incremento de 141.117, afiliados hasta los 15.455.918.

La COVID-19 destruyó un millón de empleos en el segundo trimestre

El número de ocupados disminuyó en 1.074.000 personas en el segundo trimestre de 2020 respecto al anterior, en la mayor destrucción de empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA) en los meses más duros de la pandemia de la COVID-19, según se dio a conocer el pasado 28 de julio en la EPA.

El paro subió en 55.000 personas en el segundo trimestre del año, lo que supone un 1,6% más que en el trimestre anterior, y la ocupación disminuyó en 1.074.000 puestos de trabajo (-5,4%), acusando así el impacto de la crisis sanitaria y del estado de alarma, que afectó prácticamente a todo el periodo de abril-junio.

El dato de paro registrado durante estos tres meses fue el peor en un segundo trimestre desde 2012, cuando el desempleo subió en 63.100 personas, mientras que el descenso de la ocupación ha superado todos los registros de la crisis de 2008.

El dato del paro no incluye los ERTE

El dato de paro de julio, al igual que ocurrió en marzo, abril, mayo y junio, no incluye a los trabajadores que se encuentran en suspensión de empleo o reducción horaria como consecuencia de un ERTE, ya que la definición de paro registrado no los contabiliza como desempleados.

Ya en la Encuesta de la EPA, Estadística recordó que ese más de un millón de empleos perdidos entre abril y junio no se incluía a los afectados por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) de suspensión de contrato, ya que la metodología EPA los consideraba ocupados mientras dicha suspensión fuera inferior a tres meses.

En cambio, señala el INE, la suspensión o la reducción de jornada de los trabajadores afectados por un ERTE, junto con la influencia de otros tipos de ausencias al trabajo, sí ha tenido reflejo en las horas efectivas de trabajo realizadas, que han disminuido un 22,5% respecto al primer trimestre del año.