El Pleno del Congreso ha convalidado este martes el real decreto ley del Gobierno que amplía en tres semanas el permiso de nacimiento y cuidado de menor, que pasa de 16 semanas a 19, y lo incrementa y duplica de 16 a 32 semanas en el caso de familias monoparentales, donde casi el 80% son mujeres.
Según el real decreto, las nuevas tres semanas, que serán cubiertas ampliando la duración de la prestación por nacimiento y cuidado del menor de la Seguridad Social, serán gestionadas por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
En concreto, se incrementa una semana la prestación de nacimiento y cuidado del menor, hasta un total de 17 semanas, de igual duración e intransferibles entre ambos progenitores, y 28 en el supuesto de familias monoparentales, durante los primeros 12 meses del bebé, o, en el caso de adopción, guarda o acogimiento familiar en el primer año, a partir de la resolución judicial o administrativa; en periodos semanales o de forma acumulada.
Como establece la ley, se mantiene la obligatoriedad de que las primeras seis semanas sean disfrutadas de forma ininterrumpida a jornada completa e inmediatamente tras el nacimiento o la adopción, acogimiento familiar o guarda. Estos cambios entran en vigor de forma inmediata.
Además, las familias podrán disfrutar también de dos nuevas semanas adicionales de permiso para el cuidado del menor, cuatro en el caso de monoparentales, de forma flexible hasta que el hijo o la hija cumpla los 8 años de edad. A ello se podrán acoger retroactivamente las familias cuyos hijos hayan nacido a partir del 2 de agosto de 2024. Este derecho podrá solicitarse a partir del 1 de enero de 2026.
El texto salió adelante con 313 votos a favor, ninguno en contra y 33 abstenciones pese a las fuertes críticas de la oposición y de socios de investidura, que acusaron al Ejecutivo de falta de diálogo y de quedarse corto en las medidas para mejorar la conciliación. No obstante, el texto se tramitará ahora como proyecto de ley, de manera que todos los partidos podrán plantear enmiendas.
A las duras críticas del PP y Vox se sumaron otras también muy ácidas, como fue el caso de Podemos, y otras más templadas como las de Junts, si bien los de Puigdemont confirmaron su voto afirmativo.
Críticas de la oposición
Desde la oposición, la diputada del PP Carmen Fúnez criticó que el Gobierno haya optado por la "imposición y no por el diálogo" y, aunque sostuvo que el PP es un partido "convencido" de la conciliación y la corresponsabilidad, avisó de que no se puede perjudicar a las pymes, pues esta norma se va a aplicar igual a las compañías del IBEX que a las que tienen cuatro empleados.
En su intervención, Fúnez, también reprobó el "bochorno" que ha tenido que vivir España siendo sancionada por no cumplir durante más de un año la legislación europea, al tiempo que ironizó con que el "único permiso que preocupa al Gobierno es el de sus socios" para poder seguir en Moncloa. "El futuro de España depende, en gran medida, de las políticas de conciliación", agregó Fúnez, quien pidió que se apruebe una ley sobre conciliación impulsada por los 'populares'.
En el lado opuesto del arco parlamentario, pero con un tono muy duro también, se dirigió la diputada de Podemos Noemí Santana a Yolanda Díaz, a quien le espetó que "el Gobierno ha utilizado una estrategia trilera" para hacer ver que esto es un "avance", pero "la realidad les lleva la contraria". "Nos prometieron ocho semanas remuneradas y, al final, tenemos tres", cargó Santana, antes de augurar que España seguirá sin cumplir con esta ley la directiva europea, por lo que será sancionada.
Además, Josep Maria Cervera, de Junts, subrayó que habrá que incorporar medidas para "corregir" algunos problemas que puede generar esta ampliación de los permisos, como el "abuso puntual" de estos derechos por una "paternidad lejana", así como los problemas del mercado laboral como el absentismo y la baja productividad.

