Hacienda

Cinco trucos legales para pagar menos IRPF en la próxima Renta: hay que hacerlos antes de que acabe el año

Existen estrategias de planificación fiscal inteligente que nos pueden ayudar a rebajar nuestro pago en la próxima declaración de la renta.

Alicia Bernal

Madrid |

Una persona hace la declaración de la renta en un ordenador.
Una persona hace la declaración de la renta en un ordenador. | Eduardo Parra / Europa Press

Se acerca el fin de año y con ello, cerramos también nuestras obligaciones tributarias anuales. Aunque no hagamos la declaración de la Renta hasta el mes de abril, muchos contribuyentes se preguntan si es posible aliviar la carga fiscal de forma legal. La respuesta es sí. El mismo sistema tributario ofrece mecanismos y deducciones que, utilizados con conocimiento, te permiten reducir la cantidad a pagar o aumentar tu devolución, pero tienes que tener en cuenta que debes ponerlos en práctica antes de que acabe el año.

No se trata de "trampas", sino estrategias de planificación fiscal inteligente que todo contribuyente debería conocer. Repasamos algunas de las más efectivas y accesibles.

Aporta a tu plan de pensiones: la deducción clásica (pero eficaz)

Una de las herramientas más potentes y conocidas es la aportación a un plan de pensiones individual o del sistema de empleo.

Las cantidades que aportes a tu plan de pensiones se deducen de tu base imponible, con un máximo de 1.500 si se trata de un plan de pensiones personal o hasta 10.000 euros si es uno de empresa (puedes deducir 1.500 euros de tu aportación y 8.500 euros de la parte que aporta la empresa.

Recuerda que este dinero queda bloqueado hasta la jubilación, situaciones de gran dependencia o desempleo de larga duración. Es un ahorro a largo plazo con un beneficio fiscal inmediato.

Compensa pérdidas en tu patrimonio

Si has tenido pérdidas en la venta de acciones, criptomonedas u otros activos, puedes utilizarlas a tu favor.

Las plusvalías (ganancias) y minusvalías (pérdidas) patrimoniales se compensan entre sí. Si este año has vendido unas acciones con una ganancia de 3.000 euros, pero otras con una pérdida de 1.500 euros, solo tributarás por la ganancia neta: 1.500 euros.

Si en un ejercicio no tienes ganancias contra las que compensar las pérdidas, puedes guardarlas. Las minusvalías se pueden compensar con las ganancias patrimoniales de los cuatro años siguientes. Revisa tus inversiones antes de fin de año para ver si es conveniente realizar alguna venta con pérdidas para compensar ganancias previas.

Dona a una buena causa

Las donaciones a entidades sin ánimo de lucro declaradas de Utilidad Pública no solo son un gesto solidario, sino que también te permiten deducirte en la declaración.

Te puedes deducir el 80% de los primeros 150 € donados y el 35% del resto (el 40% si es la misma entidad varios años seguidos).

Las comunidades suelen ofrecer deducciones adicionales, a veces más generosas. Infórmate bien de las deducciones autonómicas aplicables en tu caso, ya que pueden suponer un beneficio fiscal significativo.

Invierte en tu hogar

Aunque las famosas deducciones por la compra de la vivienda habitual desaparecieron para la mayoría, aún existen opciones, especialmente ligadas a la rehabilitación y la eficiencia energética.

El Plan de Recuperación ha impulsado deducciones por obras de rehabilitación en viviendas y por la instalación de sistemas de energías renovables (como paneles solares). Estas deducciones pueden aplicarse tanto en la renta autonómica como estatal.

Si estás pensando en reformar tu casa, investiga si las obras cumplen los requisitos para acceder a estas deducciones. Pueden suponer un ahorro importante en tu declaración y, al mismo tiempo, reducir tus facturas energéticas.

Aprovecha las deducciones por maternidad, familia numerosa o dependencia

El sistema tributario reconoce ciertas situaciones personales y familiares con deducciones directas en la cuota:

  • Maternidad: para mujeres con hijos menores de 3 años que trabajen fuera del hogar, existe una deducción de hasta 1.200 € anuales.
  • Familia numerosa o monoparental: muchas comunidades autónomas ofrecen deducciones por ser familia numerosa o monoparental. Los importes y condiciones varían, por lo que es esencial comprobar la normativa de tu región.
  • Dependientes: tener un familiar a cargo (ascendientes o descendientes) con un grado de discapacidad igual o superior al 33% también da derecho a deducciones específicas.

Planifica, no improvises

La clave para pagar menos IRPF de forma legal no está en el último momento, sino en la planificación a lo largo de todo el año.

  • Revisa tu situación familiar y laboral: cualquier cambio (tener un hijo, comprar una vivienda, hacer una donación) puede afectar a tu declaración.
  • Mantén un buen registro: guarda todos los justificantes de tus aportaciones a planes de pensiones, donaciones, gastos de hipoteca (si aplican deducciones autonómicas) y facturas de reformas elegibles.
  • Consulta con un profesional: si tu situación es compleja (tienes ingresos por actividades económicas, plusvalías importantes, etc.), un asesor fiscal puede ayudarte a encontrar estrategias a tu medida.