Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

Cocina día a día. 1095 recetas. 365 menús para las cuatro estaciones

Arguiñano: “Mi último “niño” pesa 2 kilos y medio, pero es nuestro ayudante principal en la cocina”

El último lanzamiento de Karlos Arguiñano con la editorial Planeta llega a las librerías con más de mil propuestas para cocinar menús completos de ensalada, plato principal y postre, cada día del año y divididas por estaciones. Viajamos con el chef a Zarauz (Guipúzcoa) para conocer los detalles de su libro.

Beatriz Ramos Puente
  Madrid | 13/11/2019

Karlos Arguiñano nos recibe en su txoko de Zarauz, a orillas del mar y, después de deleitarnos con un menú especial, hecho con cariño, cuenta a Onda Cero que este libro es su “último niño, 365 menús, uno para cada día del año, con ensalada plato principal y postre: total 1095 recetas”.

El problema es que nos quedamos sin recetas para el día a día, comenta el chef, por eso “Cocina día a día. 1095 recetas. 365 menús para las cuatro estaciones”, de la Editorial Planeta, tiene que ser nuestro ayudante principal en la cocina. “Te doy la solución”, añade siempre sonriente.

Este maestro de la cocina recomienda siempre los productos de temporada y de kilómetro cero, es decir, del sitio donde vives.

Su consejo: “por la boca entra la salud y la enfermedad: cuanto mejor alimentados estemos, más sano estará el país”. De ahí que una de sus mayores preocupaciones sea la obesidad infantil y que exija más control tanto de los padres, (“que coman con sus hijos al menos una vez al día”, afirma) como de los comedores escolares

Además de una ensalada diaria, el chef nos da una clave: que la receta sea fácil. A la hora de abordar el libro, mejor por temporadas

“La vida es mucho más sencilla de lo que nos la tomamos a veces”, dice Arguiñano, “sencillez, humildad y querer a la gente que te rodea” y a continuación recuerda una anécdota: que todos los niños le llaman “El Mago”.