Hoy es 12 de agosto y un día de celebración para los amantes de lo clásico. Este martes se celebra el Día Internacional del Disco de Vinilo, una modalidad de escuchar música, que aunque se vaya perdiendo con los años, siempre vuelve a resurgir en algún momento. Y es que no es nada raro encontrarse puestos de vinilos en mercadillos o tiendas, y menos raro todavía quien se para a echar un ojo. Y si además los expertos dicen que se puede disfrutar mejor de la obra del artista en este formato, será por algo.
De rock a pop, sin olvidarse de la música clásica, los discos de vinilo han vivido muchas épocas musicales y muchas modas. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, una vez se creó el fonógrafo, y aunque no tardaron mucho en llegar los CD, siguen dando guerra. No fue hasta el siglo XX que llegó el vinilo tal y como lo conocemos y la primera gran productora en confiar en este formato fue Columbia Records, cuando en 1948 introdujo el Long Play (LP) de vinilo de 33 1/3 RPM, lo que consigue, según los entendidos, un sonido más fiel.
¿Por qué se celebra hoy?
Ya que el vinilo nació gracias al fonógrafo, se ha elegido este día en honor a este aparato ideado por Thomas Edison en 1877. Esta máquina permitía la grabación y reproducción del sonido por medio de un cilindro, algo totalmente novedoso para la época y que nos ha dado la oportunidad de disfrutar de la música como lo hacemos hoy en día.
La nueva era del vinilo
Los CD y distintos reproductores fueron hundiendo la cultura del vinilo, pero todo lo bueno acaba volviendo, o al menos, no termina de irse del todo. Aunque a principios de los 2000 los únicos que mantenían en pie esta industria eran los DJ´s, en la última década, hemos podido ver como algunos artistas, incluidos españoles como Leiva o Joaquín Sabina o internacionales como Olivia Rodrigo, se lanzan a publicar también sus obras en formato vinilo.
Esto mezclado con la nostalgia y la posibilidad de sentarte a disfrutar de tu música como casi un ritual, es lo que está consiguiendo hacer del vinilo algo atemporal, y por ello hay que darle su merecida celebración.

