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Analizamos ‘Nick Furia vs SHIELD’, que edita Panini

Un héroe clásico

La historia que os traemos hoy está protagonizada por el que podríamos calificar como el James Bond del universo Marvel. Un héroe clásico donde los haya, incorruptible, y que basa en el honor, la lealtad y el sacrificio su forma de ser. Un tipo que comenzó como sargento en la Segunda Guerra mundial y ha terminado por dirigir S.H.I.E.L.D., la gran agencia de inteligencia y antiterrorismo de La Casa de las Ideas. Algo que demuestra que además de ser un rudo a la antigua usanza, tiene la inteligencia y capacidad suficiente como para no quedarse en sargento chusquero. Vamos, que Nick Furia es una especie de Chuck Norris con estudios que en el cómic que os traemos hoy se enfrenta a la peor pesadilla que pueda imaginar: una conspiración interna dentro de la organización que él mismo ha ayudado a crear.

David Gabás | Madrid | 19/03/2013

 Portada de 'Nick Furia vs. SHIELD', con la espectacular ilustración de Steranko.

Portada de 'Nick Furia vs. SHIELD', con la espectacular ilustración de Steranko. / Héroes y Villanos

La aparición del personaje de Nick Furia es el resultado de una apuesta entre Stan Lee y Jack Kirby con el fundador de la editorial Marvel. Un señor que se llamaba Martin Goodman, y que estaba convencido de que el éxito de una serie dependía sobre todo de que tuviera un nombre ‘molón’. Para Goodman el éxito de The Amazing Spider-Man radicaba sin duda alguna en ese “amazing” que llevaba en el nombre, y no tanto al buen hacer y las nuevas propuestas que habían introducido Stan Lee y Kirby en sus series. Cuando el guionista quiso hacerle ver que buena parte de la responsabilidad de que las ventas mejoraran tanto era porque habían dado mayor profundidad a los personajes y los habían hecho más creíbles, Goodman ni se inmutó. Y aquí llegó el pique. Stan Lee le apostó a su jefe a que era capaz de sacar al mercado -y convertir en un éxito- una nueva serie que tuviera el peor nombre imaginable y que tratara sobre un tema nada interesante.

Así nació Nick Furia y los comandos aulladores. Que tiene tela el nombre. Una historia sobre la Segunda Guerra Mundial y publicada en los años 60, cuando los lectores ya estaban un poco -bastante- saturados de historias bélicas. La historia protagonizada por Furia y su comando vio la luz a principios de 1963 y se convirtió en un éxito inmediato, con lo que Lee y Kirby demostraron a Don Marvel que la cosa iba más allá del nombre. Además el personaje de Furia conectó de verdad con los lectores así que llegado el momento tuvieron que decidir qué le había ocurrido a ese sargento. Porque si no había muerto en la Segunda Guerra Mundial... ¿Dónde estaba “ahora”?

Y por “ahora” me refiero a mediados de los 60. La época de oro para las historias de espías, en plena Guerra Fría y con la amenaza de una hipotética guerra nuclear. En este contexto Furia tuvo alguna aparición en otras series como agente de la CIA, pero Stan Lee quería entrar de lleno en la ola del espionaje, y decidió dar a conocer al mundo SHIELD, la organización internacional de contraespionaje del universo Marvel. Y qué mejor que poner al frente de la organización a alguien que ya había aparecido como agente de la CIA: el coronel Nick Furia.

La serie Nick Furia, agente de SHIELD, se publicó a finales de los ’60, y aunque Furia ha estado siempre apareciendo en una u otra serie de forma puntual, ni la agencia ni sus personajes volvieron a tener una serie propia hasta finales de los ’80, cuando se publicó este Nick Furia vs SHIELD. Un título de lo más descriptivo ya que la idea era enfrentar a la agencia de contraespionaje más importante de Marvel a una conspiración interna a gran escala. Una traición en la que la principal víctima iba a ser, cómo no, Nick Furia. La colección se convirtió en uno de los éxitos editoriales de 1988, y que volvió a colocar a SHIELD de plena actualidad.

Un éxito que no sorprende después de haber leído la reedición de PANINI, donde encontramos la serie en su totalidad. La historia es, en definitiva, la de un hombre que debe enfrentarse a un sistema que no solo respeta, sino que ha ayudado a crear. Un cómic que es una mezcla de historia de espías y ciencia ficción, con un guión entretenido, lleno de giros inesperados y con un tufillo a historia clásica que personalmente me encanta.

Hay quien dice que se trata de una historia que ha envejecido mal. Yo creo que sigue funcionando. Personalmente he disfrutado mucho con este cómic, especialmente con el toque retro que tienen los diseños de los trajes, los personajes femeninos, las naves espaciales, las bases secretas y por encima de todo... el triquini que le calzan al machote de Nick Furia. Eso no tiene precio, amigos.

El encargado de la parte gráfica es Paul Neary, que resuelve con solvencia el cometido a pesar de que él principalmente era entintador. En esta historia encontramos páginas de gran calidad, con un buen trabajo en materia de rostros en el que se puede ver la influencia del propio Jack Kirby o de Steranko -dibujante que llevó a Furia a lo más alto- que aquí firma la impresionante portada de este tomo de Panini.

Un tomo que tantos años después sigue funcionando y acerca a los nuevos lectores a un personaje que sigue estando de actualidad. No en vano aparecía en Los Vengadores con el mítico helitransporte, interpretado por Samuel L. Jackson. Algo que por lo visto no sentó nada bien a David Hasselhoff, que ya había interpretado a Furia en un telefilme bastante cutrón de 1998 y que esperaba que se contara con él. Una cosa más, antes de terminar... En febrero se terminó de grabar el episodio piloto de SHIELD, la serie de televisión, dirigida por Joss Whedon -Los Vengadores- y que posiblemente estrene este otoño la ABC.

Edición original: Nick Fury Vs. SHIELD 1-6 USA

Publica: Panini Cómics

Guión: Bob Harras

Dibujo: Paul Neary

Formato: Libro con solapas, 304 págs. Color.

Precio: 30 €