MÚSICA

Catorce años sin Amy Winehouse, la voz que revolucionó el soul moderno

La cantante británica e ícono de la música contemporánea, fallecida en el año 2011, tendría hoy 41 años.

Nuria Ortiz

Madrid |

Audio: Nuria Ortiz / Imagen: GettyImages

Hoy, 23 de julio, se cumplen 14 años desde la partida de la cantante. Una artista icónica, original y talentosa del mundo de la música. La cantante falleció en el año 2011 a los 27 años, en su apartamento de Camden, en Londres. La autopsia determinó que tenía un nivel muy elevado de alcohol en sangre. La artista había estado luchando contra problemas de alcohol y drogas; además, su vida personal estuvo bajo el intenso y constante escrutinio de la prensa.

Una estrella con raíces en el Jazz

Amy Winehouse nació en Londres en 1983 y, desde muy pequeña, estuvo rodeada de música. Su familia tenía fuertes raíces musicales, sobre todo en el jazz. Su padre era taxista, pero cantaba jazz como aficionado. Por lo tanto, en su casa siempre sonaban el jazz, el soul y el Motown, formando su oído musical desde muy joven.

A los 20 años lanzó su primer disco, Frank, el cual le hizo famosa en el Reino Unido. Pero la verdadera fama llegó en el año 2006 con el famoso álbum Back to Black, que incluye éxitos como Rehab o You Know I’m No Good. Desde ese momento, se convirtió en una estrella mundialmente conocida.

La noche que Amy hizo historia

En la ceremonia de los Grammy en el año 2008, en la 50ª edición de los premios musicales, Amy se convirtió en la primera mujer británica en ganar cinco premios en una sola noche. Ganó "Grabación del año", "Canción del año" y "Mejor interpretación vocal pop femenina" por Rehab, así como "Mejor álbum vocal pop" y "Mejor artista nuevo" con el álbum Back to Black. Esto la hizo entrar en el Libro Guinness de los Récords.

Lucha personal y mediática

Más allá de los focos y los escenarios, su vida estuvo marcada por las luchas contra las adicciones, la salud mental y una relación tóxica con una prensa sensacionalista. Su deterioro emocional estuvo causado por todos estos factores y fue víctima de la exposición mediática en sus peores momentos, así como de la presión de la industria musical.

Un recuerdo que no se apaga

Hoy, fans de todo el mundo siguen recordándola. Todos los 23 de julio, muchos se concentran en la estatua que hay situada en Camden Town desde hace cerca de 10 años. Los visitantes le llevan flores, recuerdos y objetos como homenaje; además, muchos se acercan con sus guitarras para rendir tributo interpretando alguna de sus canciones.

Amy Winehouse no solo dejó un legado musical, sino una lección sobre el precio de la fama y la importancia del cuidado de uno mismo dentro del arte.