La Justicia da la razón a la joven que fue expulsada del instituto Sagasta por negarse a prescindir del velo islámico en el interior del centro. Considera que esta decisión, aprobada en consejo escolar y respaldada por la consejería, vulnera el derecho fundamental de libertad religiosa y marca una indemnización para la joven de 2.000 euros, frente a los 45.000 solicitados, por daños morales.
Esta decisión no es firme pero alienta a defender la causa de esta joven y la de otras personas en la misma situación.
Por otro lado, en el mes de octubre, la joven entregó a la Consejería de Educación más de 11.000 firmas para reclamar su intervención con el fin de que el instituto rectificara. Denunciaba que la prohibición en el Sagasta fue una decisión nueva y unilateral y que no respondía a ninguna ley autonómica ni nacional.
